1. ¿Cuál es su nombre verdadero y su pseudónimo?
Mi nombre verdadero es el que utilizo en todos los lugares: Juan Benito Rodríguez Manzanares; nunca he utilizado seudónimo.
2. ¿Qué edad tiene y cuándo se inició en la literatura?
Actualmente (mayo de 2026), tengo 64 años, y me inicié en la literatura en mi adolescencia, aunque de manera más correcta y académica, creo que fue en la década de mis 20 años.
3. Siendo el creador del Jotabé: ¿cómo decidió el nombre de esta estructura y qué busca evocar en quien decide habitarla?
La explicación del nombre de la estructura estrófica que creé no es ningún secreto, pues está expuesta claramente en la «Documentación formal de composición de poemas en Rima Jotabé», desde que la compartí por primera vez con el mundo en 2009.
Jotabé es la unión de mis dos iniciales: «jota», de Juan, y «be», de Benito.
Realmente, con el nombre no quiero evocar nada, tan solo hacer como hicieron cientos de inventores, creadores o descubridores que me precedieron: poner mi nombre a mi creación.
Mas, en quien decida habitarla, es decir, en los poetas jotaberos que hacen uso de ella, sí que deseo transmitirles mi gusto por la poesía con métrica y con rima, pues ambas cosas le aportan a la poesía un extra de complejidad, de belleza y de brillantez que difícilmente se puede obtener con la poesía blanca y libre. Y bajo este prisma, quizá, sí quiero evocar en los jotaberos aquellos tiempos en que la poesía era luz, faro y guía de la literatura a nivel mundial.
4. Para usted, ¿qué es la poesía?
La poesía es una bella manera de plasmar lo que uno siente en su interior, dejando en unos versos todo un mundo de sensaciones y emociones con los que se pueda disfrutar una y mil veces.
5. ¿Cree que la poesía puede cambiar algo en el mundo o en las personas? Si es así, ¿cómo lo hace?
Como toda obra literaria, la poesía depende del discurso poético que el poeta haya vertido en ella. Así pues, la poesía, en abstracto, no tiene capacidad de cambiar nada; solo son unos versos que se siguen unos a otros; pero su discurso poético sí puede influir en las personas en cualquier sentido, sea para bien o para mal, y con ello, incluso, cambiar el rumbo de la humanidad.
Como ejemplos contrapuestos, pero no los únicos, comentar que la poesía amorosa puede hacer que veamos a nuestra pareja de manera diferente o bien nos sirva para decirle algo que de otra manera no sabríamos cómo hacer.
Pero la poesía social o política tiene la capacidad de transmitir ideas que pueden llegar a ser subversivas y ciertamente peligrosas, pero que, con la musicalidad que le da la rima o bien su ritmo interno, puede llegar a ser tan agradable y motivadora que modifique el curso de cualquier situación social o política.
Poetas que han cultivado ambos casos los hay, y muchos, en todos los países; baste nombrar a Gustavo Adolfo Bécquer en la poesía amorosa, o a Miguel Hernández en la poesía social y política.
6. De los poemas que ha escrito, ¿cuáles son los tres que más le gustan?
Esta pregunta es de difícil respuesta, ya no solo para mí, sino para cualquier poeta, pues cuando se han escrito cientos, quizá miles de poemas, llega a ser complejo acordarse de todos y, con ello, complejo elegir tres de entre toda la producción poética.
Pero quizá uno que siempre recuerdo con cariño por ser uno de mis primeros jotabés (tres jotabés) es «Canción para mi niño muerto», que se encuentra en mi primer poemario, Poemas de corazón y guadaña, pues cuando lo he recitado en público, dada la emoción e intención que le ponía, los oyentes pensaban que se me había muerto un hijo e incluso llegaban a llorar.
7. Si uno de sus poemas fuera recordado por generaciones futuras, ¿cuál elegiría y por qué?
Esta pregunta es la misma que la anterior, pero en este caso la respuesta será diferente, pues si he de ser recordado por un poema en concreto, no será por el que yo elija de entre toda mi producción poética, sino por el que mayoritariamente elijan el público y la crítica.
Se me hace bastante complejo pensar que Gustavo Adolfo Bécquer dijera: «Quiero ser recordado por mi Rima XXI», aunque pudiera tenerle mucho cariño. Simplemente, esta famosa y breve poesía ha calado más hondo en los lectores y los críticos que cualquier otra de sus poesías y, mayoritariamente, se recuerda a Bécquer por ella, sin detrimento de que, realmente, tiene muchísimas otras geniales y estupendas.
8. ¿Cuántos libros ha publicado?
Actualmente, entre poemarios, jotabearios, libretos de teatro, libros de texto, novelas, relatos cortos, ensayos, libros de consulta y otros, tanto en idioma español como en idioma valenciano, he publicado 45 libros, aunque siempre espero que haya un nuevo libro. Además, he participado en innumerables antologías de todo tipo y en innumerables países.
9. ¿Cómo le gustaría que se recordara su estructura en las próximas generaciones: como un refugio, como un reto o como un punto de partida?
Como una herramienta más al servicio de todos los poetas del mundo, y que la misma fuera enseñada en los sistemas educativos reglados de todos los países a nivel mundial para que así, todos los poetas de cualquier latitud, la pudieran utilizar en igualdad de condiciones que cualquier otra estructura estrófica.
Nada sería mejor que pasar a la historia como la estructura estrófica en la que se han compuesto los mejores poemas del mundo.
10. Después de haber guiado a tantos, ¿qué consejo le daría al poeta que hoy está frente a la página en blanco, temeroso de no estar a la altura de la tradición?
Que antes de escribir ni un solo verso, estudiara en profundidad la Preceptiva poética general de la lengua española, y si además quiere componer poesía en Rima Jotabé, que se estudiara la Documentación formal de composición de poemas en Rima Jotabé.
No puede haber nada más nocivo para un aspirante a poeta que querer acometer esta empresa sin conocer los entresijos de lo que quiere hacer, pues, evidentemente, no podrá componer correctamente su poesía, y esto puede llevarlo al desánimo y a querer abandonar el bello arte de la poesía.
Como ejemplo, comentar que a nadie se le pregunta qué haría ante un enfermo tendido en la mesa de un quirófano sin presuponer antes que quien lo va a intervenir ha estudiado medicina, se ha especializado en cirugía y ha realizado uno o varios másteres al respecto.
Así pues, insisto: antes de intentar componer un poema, sea el que fuere, hay que estudiar, y no esperar a hacerlo bien simplemente porque sí, o que una tercera persona vaya a estar detrás corrigiendo sus errores eternamente.
Y cuando este paso previo lo haya consumado perfectamente y sea conocedor de todos los entresijos de la preceptiva poética y la documentación formal, le aconsejaría que escribiera realmente de lo que le nazca del alma, de todo aquello que más le agrade y le motive. Todos los temas son susceptibles de ser transformados en bellas poesías, pues todos ellos tienen una parte, sea la más bella o la más oculta, que el poeta sabrá ensalzar y darle lustre hasta convertirla en unos espléndidos versos que compartir con todo el mundo.
11. ¿Alguna vez ha escrito algo que le dé vergüenza o miedo que los demás lean, pero que al final fue necesario sacar?
No. Nunca. Y nunca lo haré. Todo lo que he publicado en mi libros y en mis redes ha de haberme convencido y gustado plenamente a mí primero y, con ello, por supuesto, estar contento y conforme de publicarlo.
¿Qué tipo de poeta, dramaturgo o escritor sería yo si publicara cualquier cosa aun sabiendo o creyendo que su calidad es mínima o ninguna?
Insisto, nunca publicaré nada que no tenga la calidad que yo me exijo a mí mismo, pues ese es mi compromiso con todos mis lectores: mi calidad. Y nunca es «necesario» publicar nada que no quieras publicar.
12. De los poetas actuales, mencione tres que le gusten de su país y tres extranjeros.
Esta pregunta es de doble filo, pues siempre que se hace una relación de personas que destacarías por el motivo que fuere, sin querer estás dejando otras en el tintero que, seguramente, también debería haber mencionado, y luego me arrepentiría de no haberlo hecho.
Si la pregunta fuera que mencionara tres poetas que me gusten españoles y tres mundiales, pero de toda la historia de la poética mundial, no tendría problemas en decirlos, pues elegiría poetas fallecidos y no habría posibles disputas o riñas entre ellos por el motivo de: «A mí me has nombrado y a mí no me has nombrado».
Hay algunas veces que las personas tenemos la piel muy fina y se nos lastima con mucha facilidad.
13. ¿Alguna vez la crítica ha sido muy fuerte? ¿Qué le hizo sentir y cómo superó ese momento?
La crítica siempre es fuerte, ya sea en un sentido o en otro, y siempre te impacta; pero, afortunadamente, la crítica siempre me ha tratado bien y mis trabajos han sido muy bien acogidos, cada uno en su nicho de lectores correspondiente.
No sé qué se puede sentir cuando la crítica es mala o tratan de tirar por tierra alguno de tus trabajos, pues nunca me ha ocurrido. Lo que sí puedo decir es que leer y sentir unas críticas positivas es siempre tan agradable que te hace elevarte a lo más alto y, además, te empuja a seguir con tu labor creativa.
14. ¿Qué ha aprendido de su propia poesía al ver cómo sus alumnos interpretan o desafían las reglas que usted les enseña?
Si se refiere al Grupo Jotabeando de Facebook, donde usted es participante, no puedo aprender nada de mi propia poesía, pues siempre soy yo quien corrige las poesías, los jotabés de los jotaberos que participan en el grupo; por lo tanto, son los jotaberos del grupo quienes aprenden de y con mi poesía, y no al contrario.
Además, casi en un cien por cien, los errores cometidos en Jotabeando no son errores propios de la Rima Jotabé, sino errores derivados del desconocimiento de la preceptiva poética y de la gramática y ortografía; y eso, como ya he comentado, no me enriquece a mí, sino a los jotaberos que corrijo.
Lo que sí debo comentar, pues es preceptivo hacerlo, es que en Jotabeando hay algunos jotaberos que son impresionantes y que componen unos jotabés espléndidos, magníficos, majestuosos, brillantes, y de ellos sí que aprendo algunas palabras en sus idiomas correspondientes, como el guaraní o el lunfardo, al igual que aprendo sobre mitología, gastronomía, fiesta e indumentaria local, y otros muchos aspectos propios de cada región o país.
15. Mencione sus planes literarios a futuro.
Pues a corto plazo, uno de ellos es publicar un nuevo jotabeario antes de que finalice el año. Y otro, aunque este más complejo y más a largo plazo, es encontrar una editorial que se decida a publicarme mi última novela, Etbu Anjoni, la cual tiene un trasfondo político.
Y, por supuesto, a pesar de mi edad, seguir formándome todos los días más y más, pues la formación constante es lo que marca la diferencia entre un buen profesional en cualquier área artística y laboral de un profesional mediocre, también en cualquier área artística y laboral.
16. Mencione qué personas o colectivos han impulsado su camino literario.
La lista sería interminable, pues cuando uno ya cuenta la vida por décadas, son muchísimas las entidades y las personas, dentro y fuera de esas entidades, que en algún momento te han apoyado y, de alguna manera, te han impulsado a seguir adelante.
Pero de entre todas, aunque suene a tópico, tengo que señalar y destacar como las más importantes a mi esposa Ana y a mis hijas Rocío y Gemma, pues siempre han estado y siguen estando a mi lado, apoyándome en cuanto he realizado y sigo realizando.
Gracias a las tres.
17. Si tuviera que definir su vida, no con una biografía, sino con una sola metáfora que use su propia estructura poética, ¿cuál sería?
Si me pide que componga un jotabé cargado de metáforas y otros recursos poéticos para esta respuesta, no va a ser así, pues creo más importante resumirlo en una sola palabra: «tesón»; pues perseverar en mis decisiones y seguir adelante con ellas para sacarlas a la luz y que estas lleguen a ser realidad es lo que siempre ha marcado mi vida, y la seguirá marcando.
18. ¿Hay algo más que deseo agregar?
Tan solo darle las gracias a usted por esta entrevista, con la que ha profundizado en algunos temas importantes para todos los lectores, para que, de alguna manera, me conozcan un poquito mejor.
Siempre a su servicio, doña Irene Guzmán Martínez, poeta jotabera.
Siempre a su servicio, doña Irene Guzmán Martínez, poeta jotabera. |