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Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé



Rima Jotabé



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Directorio de Poetas que escriben en rima Jotabé en español
 
 
SANDRA DE LAS MERCEDES JARA GODOY
 
Poemas
 
Alma Libre

Sandra de las Mercedes
Jara Godoy
« Alma Libre»
«Espíritu alma otoñal»

Santiago de Chile (Chile)

Manos de maestra

(Jotabejo)


Manos que trenzan sueños en pizarras
a infantes con cantío de cigarras.

Manos de profesores defensores
de los derechos de crear albores,
sus manos constructoras de labores
que día a día lidian con dolores.

Ojos docentes que su faz vigilan
con manos protectoras los asilan.

A infantes con cantío de cigarras
que día a día lidian con dolores
con manos protectoras los asilan.



Buscándote en mis sueños


(Jotabemom Espejo de pie quebrado)


Te sueño en mi noche oscura
con locura.

Alucinando en el beso
oculto sin luz y preso
en el laberinto ileso
no confeso.

Eres mi otoño caído,
abatido.

Eres ligera negrura
de mi pasado travieso
fallecido.


Escondido
en el sueño que profeso
cada noche con premura.

Sin sentido
Sin razón, ya te he perdido.

Atravieso
el laberinto, regreso
como nómade y sabueso
buscando el beso de acceso.

Amargura,
te extraño y pierdo cordura.



Añorar


(Jotabejoa)


Desearte son ecos que anidan en sonidos
los recuerdos perdidos en caminos torcidos.

Memoria somnolienta, triste lágrima asoma
y entre tantos suspiros un ángel se desploma
en nubes sonrojadas y petricor aroma
con laberintos verdes donde el amor embroma.

Añorando tu beso la verdad se apodera
creer en ti quisiera con nueva primavera.

Los recuerdos perdidos en caminos torcidos
con laberintos verdes donde el amor embroma
creer en ti quisiera con nueva primavera.


(Ganadora del Primer Accésit del XIII Certamen Poético Internacional Rima Jotabé)



En burbujas


(Jotabejo)


Siempre soñamos nítidos amores
en ese mar profundo de colores.

Donde los tiburones desafiantes
y el náufrago perdido sin un antes
son burbujas saladas cabalgantes
de suspiros cautivos y danzantes.

Y mientras las estrellas desvaríen
los amantes convexos nadan, ríen.

En ese mar profundo de colores,
de suspiros cautivos y danzantes
los amantes convexos nadan, ríen.



Añoranza


(Jotabé con estrambote)


Se mantiene constante aquel dolor
en tenaz y sutil canción de amor

La melodía envuelve día a día
los pasos del otoño en letanía
con la ausencia del beso que vestía
cientos de rosas cuando amanecía

La primavera muere tras cadencia
del otoño que avanza con demencia

El olvido y la muerte son clamor
para el doliente amor que desvaría
al ritmo de esta vida con carencia.

Ni rezo, ni indulgencia
pueden vestir mi otoño aniquilante,
solo el beso de estío delirante.



Cómo escapar


(Jotabea con estrambote)


Lluvia, mojas la arena borrando mis pisadas
y las gaviotas huyen mirándome apenadas.

Dejándome perdida, sin sonido ni historia
enfrentándome al mar con vaciada memoria
y nubes de tormenta destellando de euforia
esperan decididas ver mi cuna mortuoria.

Relámpagos y truenos a las olas les cuentan
la historia de caricias, que solo me atormentan.

En esta soledad me río a carcajadas
mientras el oleaje muestra la trayectoria
¿cómo escapar de aquí sin tus besos que mientan?

Las abuelas comentan
que las sirenas cantan hermosa melodía
y en días de tormenta, nuestra fe desvaría.



Responde


(Jotabejo con estrambote)


Dímelo, diáfana luz que hipnotizas,
¿en qué dulzor me embelesas y atizas?

Un conocido sentir me provocas
y al zozobrante latido lo alocas
tras recordar a los ecos que evocas
en recovecos de simas y bocas.

Dímelo, dímelo y calma mi mente
que en sueños río y divago, demente.

¿En qué dulzor me embelesas y atizas
en recovecos de simas y bocas,
que en sueños río y divago, demente?

Responde luz ardiente
mientras aspiro voraz la lujuria,
que en sueños vivo olvidando penuria.



No te recuerdo


(Jotabé con estrambote)


Sigo al viento soñando amaneceres
disfrutando del mar y sus placeres.

Retornan ecos, ecos del vacío
y susurra la súplica albedrío,
pero son ráfagas del desvarío...
Se desvanecen voces y amorío.

No recuerdo la niebla, no me miento
¡Lo siento!, grito al viento, grito al viento.

Disfrutando del mar y sus placeres,
se desvanecen voces y amorío
¡Lo siento!, grito al viento, grito al viento.

Verdor brilla lamento,
mientras se desdibujan las siluetas
y hojas de otoño viajan en piruetas.



Abrázame


(Jotabé con estrambote)


Abrázame tan fuerte y sin olvido
temblando en el deseo contenido.

Abrázame y quizá mi miedo muera
como puede morir una quimera
o la flor deshojada que quisiera
quisiera ser sonrojo en primavera.

Abrázame en la noche tornentosa,
calma mi sed y fiebre quejumbrosa.

Abrázame con brasas, te lo pido,
quema mis miedos con tu luz certera
y desabrocha la pasión acuosa.

Caricia deseosa
abrázame, disipa mi tormento
y libera por fin al sentimiento.



Soy mañana por ti


(Jotabejo)


Musicaliza el alma con pasión
un horizonte de arrebol canción.

Pintándose de júbilo y verdad
el destino se viste de amistad
¡vida mía, contigo en saciedad
desaparece toda oscuridad!

Atardecer de mágico sinfín
el mañana florece en mí, por ti.

Un horizonte de arrebol canción
desaparece toda oscuridad;
el mañana florece en mí, por ti.



Sin temor amé


(Jotabé Agudo dodecasílabo con versos franceses)


Un sol eclipsó y en el mar gimió
su piel respondió, mi piel suspiró.

Besó mi dolor y cambió mi lar
por amor dulzón de sutil collar
con gran frenesí perdí mi pesar
por fin sentí paz y logré volar.

Quizás desperté sin amanecer
pulcritud de luz y virtud del ser.

Su faz me sonrió, feliz navegó...
Disfruté de miel y también de mar
sin temor amé, pues logré creer.



Dolor de amantes


(Jotabejo dodecasílabo)


Las palabras callan, mientras la caricia
de frágiles sueños desea pericia.

El adiós nos hiere, duele ser impar
después de haber sido pilar y solar,
fenecen caricias; muere en el altar
el amor sediento perdido en el mar.

Y en este tormento la piel centellea
buscando tu faro y a mi estrella rea.

De frágiles sueños desea pericia
el amor sediento perdido en el mar
buscando tu faro y a mi estrella rea.



Arrebolada piel


(Jotabejora)


Felices arreboles deleitan el camino
de los enamorados que buscan su destino,

contagiando rubores a la nube viajera
que se lleva secretos de locuaz primavera
rumbo a la noche inquieta donde el beso muriera
cediendo a los deseos, dejando el miedo afuera.

Del ocaso azulino, lo voraz de las bocas
en preciosas promesas, lujuriosas y locas.

De los enamorados que buscan su destino,
cediendo a los deseos, dejando el miedo afuera
en preciosas promesas, lujuriosas y locas.


Tanta belleza en el atardecer,
¡Que se descubre en cada amanecer!

Es la ansiedad sedienta que procura
pintar de carmesí solaz bravura,
exiliándose al sur en la montura
con arrebol en piel, por la locura,

inventada en el eco ilusionado
y en las nubes del cielo enamorado...

¡Que se descubre en cada amanecer!
con arrebol en piel, por la locura,
y en las nubes del cielo enamorado.


Con armonía perfecta
un sentimiento que afecta,

con deseos delirantes
a corazones cantantes
y en sus cuerpos demandantes,
el dulce soñar de amantes.

Son vaivenes tan afines
en aroma de jazmines.

Un sentimiento que afecta
el dulce soñar de amantes
en aroma de jazmines.


Es perfume sagrado en cáliz roto,
vertiendo la pasión con alboroto,

mezclándose con uvas del viñedo
deteniendo al segundo con un credo,
madurando en el tiempo sin enredo,
va cosechando cómplices, sin miedo.

Desde el ocaso al alba, el girasol,
busca el aroma en pieles de arrebol.

Vertiendo la pasión con alboroto
va cosechando cómplices, sin miedo,
busca el aroma en pieles de arrebol.


Extasiados amantes abrazando la noche
creando eterna luz, complaciendo al trasnoche.

Sueño de enamorados resplandecen en cielo
brillando atardeceres, iniciando el desvelo
reflejándose en cuerpos con matices de anhelo
deteniendo al gemido del frenético vuelo.

El tiempo avanza lento, camina con la arena
en aquel reloj muerto que paga su condena.

Creando eterna luz, complaciendo al trasnoche
deteniendo al gemido del frenético vuelo
en aquel reloj muerto que paga su condena.




Naufragio


(Jotabejom)


Como viento huracanado
con un grito silenciado,

navegan caricias frías
sembrando en mi piel, estrías.
Hoy, quedan manos vacías
clamando por melodías...

Se desvanece tu amor...
Mi alma muere con dolor.

Con un grito silenciado
clamando por melodías,
mi alma muere con dolor.



Amistad eterna


(Jotabe dodecasilabo 6+6)


En tiempos de llanto con tu abrazo lerdo
acompaño días donde te recuerdo,

Recuerdo a tus manos generosas guiando
a horizontes calmos con luces vibrando
sin miedos, sin miedos limpiando y sacando
la sal de mis lágrimas y al mar serenando.

Tu amistad fue magia, dulzura y canción
sanó mis heridas con un empujón.

Oasis eterno donde nada pierdo,
ángel de mis sueños de risas flotando.
Abuela querida, miel y salvación!



Contigo vuelve la música


(Jotabem Espejo)


Danzo, con mi piel vibrando
y con mis ojos besando.

El ocaso desvaría
entre luz y sinfonía,
con suspiro y melodía
de mi loca algarabía.

Contigo puedo soñar
un destino para amar,

y enloquecer abrazando
a tus ojos de armonía
en la línea del mar.


Te amaré sin renunciar,
sin finales, día a día,
e iré por mares cantando:

"Sin dolor en mi versar
vuelo y vuelo sin llorar"

Mi tristeza sonreía:
mi presente es de alegría
y besos de mediodía
que alejan toda apatía.

Hoy, contigo voy bailando
soñando, cantando..., amando.



Desarraigo


(Jotabea Acróstico Doble Silábico)


SOmos solo paisaje SOñando ser eternos
MOStacillas de luces MOStrando mil inviernos.

VEStimos de ilusiones VESpertinos amores
TItilando en pasión, TImando a los colores
DUdando si es fortuna, DUpla de mar y albores,
RASgan nuestras entrañas, RASgan sus sinsabores.

SEdientos caminamos SEpultando al destino
CAStigándonos hoy CAStrando nuestro trino.

VOciferamos fe VOlando sobre avernos
LANguideciendo en tumbas LANzamos nuestras flores
DOminados por noches, DOlientes sin camino.



Final


(Jotabé)


Desciendo, caigo y caigo sin sonido
con lágrimas robadas a un gemido.

La brisa solo trae llanto y llanto
que sube con el eco del quebranto
y cae en los recuerdos, con espanto
murmurando vacío en voz sin canto.

Llueve en mi noche, noche sin estrellas
mis ilusiones mueren junto a ellas.

Con lágrimas robadas a un gemido,
murmurando vacío en voz sin canto,
mis ilusiones mueren junto a ellas.



Sequía


(Jotabejo)


Jazmines de quebranto en la mirada,
aromas del ayer, ayer sin nada.

Florece la sequía en mi llanura,
su vertiente gimiente ya no cura
ni provoca cascadas de locura
cuando va desnudando a mi cintura.

Florece con sequía la apatía,
va desapareciendo el alma mía.

Aromas del ayer, ayer sin nada...
Cuando va desnudando a mi cintura
va desapareciendo el alma mía.



Arenas movedizas


(Jotabejo con estrambote)


Sucumben, hoy sucumben ilusiones
arenas movedizas, decepciones...

Late profusamente el sentimiento
ahogando el amor en sufrimiento
matándome, secándome en tormento...
¡Tragándome, tragándome tan lento!

Dejándome sin voz ni luz, sin nada
sin nada que recuerde la alborada.

Arenas movedizas, decepciones
tragándome, tragándome tan lento
sin nada que recuerde la alborada.

La arena enamorada
enamorada de mi triste llanto
cubre mi cuerpo, el alma y el quebranto.



Noches que se pierden


(Jotabé - Acentuación propia)


La noche trae sueños misteriosos
y perturba a olvidos quejumbrosos,

los va extrayendo desde mi inconsciente
despertando al amor impertinente
que se esconde, se esconde como un ente
tan paciente, consciente y resiliente

que solo busca excusas sin sentido
para entender el porqué del latido.

Noche, muerta en segundos laboriosos.
Despierto, y el insomnio maloliente
se sonríe del tiempo que he perdido.


(Poema ganador del Segundo Accésit del VIII Certamen Poético Internacional Rima Jotabé)



Noches que se pierden


(Jotabé)


La noche trae sueños misteriosos
y perturba a olvidos quejumbrosos,

los va extrayendo desde mi inconsciente
despertando al amor impertinente
que se esconde, se esconde como un ente
tan paciente, consciente y resilente

que solo busca excusas sin sentido
para entender el porqué del latido.

Noche, muerta en segundos laboriosos.
Despierto, y el insomnio maloliente
se sonríe del tiempo que he perdido.



Llueven nostalgias


(Jotabejo)


Llueven nostalgias en jardín florido
es levedad de invierno, invierno en nido,

tantos recuerdos retornan dementes
con los ecos, mudez de lo que sientes;
llueven nostalgias en olas silentes
con tempestad por vacíos ponientes,

llueven y llueven con la luz del alba
porque a mis sueños, ya nadie los salva...

Es levedad de invierno, invierno en nido
con tempestad por vacíos ponientes,
porque a mis sueños, ya nadie los salva.



Perdóname


(Jotabejom)


Perdóname por pensarte,
perdóname por amarte

por languidecer de estío
en esas noches de frío
y abrigarte en el vacío
efímera de rocío,

soñar contigo quimeras
y desear primaveras.

Perdóname por amarte
efímera de rocío
y desear primaveras.



Licor amargo


(Jotabejo 5-7-5)


Licores tristes, vasos con añoranzas, relojes lerdos
son pasos lentos que atraen las tormentas, grises
[ recuerdos:

De nubes negras, suspiros congelados, besos baldíos...,
pierdo el destino, desaparece el faro, mil desvaríos,
nada me queda, solo amargos licores y ojos vacíos
de torpe ilusa, que naufraga inocente, por mares fríos.

Sigo atrapada, persiguiendo respuestas, muda mi palma,
y mis recuerdos, mordidos por escualos, gritan sin calma.

Son pasos lentos que atraen las tormentas, grises
[ recuerdos
de torpe ilusa que naufraga inocente por mares fríos...
Y mis recuerdos, mordidos por escualos, gritan sin calma.



Mendigo tu recuerdo


(Jotabejo)


¿Sabes que mis latidos van con prisa
buscando besos con sabor a brisa?

Recorro ríos en sueños alados
y no encuentro segundos deseados
están perdidos en sus zarcos vados
y en ocasos salados, tan salados.

¿Sabes las veces que en mágicas runas
mendigo el rostro de místicas lunas?

Buscando besos con sabor a brisa
y en ocasos salados, tan salados
mendigo el rostro de místicas lunas.



Mi primer pensamiento


(Jotabejo)


La madrugada despierta contigo,
y el pensamiento regala su abrigo.

Va contagiando colores, olores
y amaneceres trinando en las flores,
también provoca sutiles temblores
con los albores de suaves rumores.

¿Su piel extraña mi piel extasiada
desde nostálgica noche alunada?

Y el pensamiento regala su abrigo
con los albores de suaves rumores
desde nostálgica noche alunada.



No regresó


(Jotabé con estrambote)


Caminaba a lo largo del andén,
esperando el arribo de ese tren

con pasos trémulos de pulso ansioso
y arrebolado suspiro amoroso,
deseaba a su amante cariñoso
para olvidar en su cielo azaroso

al torbellino del pasado errático,
pintando en lienzos al rosal cromático.

Necesitaba mecerse en vaivén
de suaves sábanas con ritmo brioso
y que su mundo así, quedara estático.

Un vacío pragmático...,
baja del tren la sombra de un adiós
quedando en el andén, uno y no dos.



Viaje de una triste estrella...


(Jotabé)


Viaja sin ilusión, seca, sin huella,
sin ecos de pasión, la triste estrella.

Viaja y se esconde detrás de la luna
sin querer aceptar su cruel fortuna,
y desquiciada, en alguna laguna,
desea ver reflejos sin hambruna.

En ocasos de luna, viaja errante,
borrando el existir..., por un instante.

Sin ecos de pasión, la triste estrella
desea ver reflejos sin hambruna
borrando el existir..., por un instante.



Te quise con un amor infinito


(Jotabé acróstico silábico)


Te fuiste, y temo al sol con brillo cálido
quitándome su abrigo en beso pálido...

Sé, fuiste fría daga que certera
congeló huesos de mi calavera,
un clamor palpitante en mi ceguera
atándome al temor por vez primera.

Mortal tu adiós y el sol perdió calor
¡Infierno en el invierno con dolor!

Fino latir en corazón inválido
ni siquiera logró ser primavera.
¡Todo, todo se muere sin tu amor!



Eterno invierno


(Jotabé 5-7-5)


Muere luciérnaga presa en la telaraña, noche sin luna
¿Quién me acompaña? muda es mi oscuridad..., y sin
[ fortuna.

Oscuridad, un faro sin cordura condena al ser
a desplazarse tentando a sus plegarias a no creer,
a no confiar, aunque el colibrí vuele con gran placer...
Transito en niebla con humedad salada, ¡No puedo ver!

¿Dónde te encuentras, mi luz de atardeceres? ¿Ves como
[ llueve?
¡No puedes ver! Grito con desconsuelo. Cae la nieve.

¿Quién me acompaña? muda es mi oscuridad..., y sin
[ fortuna,
transito en niebla con humedad salada, ¡No puedo ver!
¡No puedes ver! grito con desconsuelo. Cae la nieve.



Mi jardín


(Jotabejoa espejo)


Hermoso girasol que llenas de alegría
contagiando al jardín de luz y melodía.

Las mariposas danzan entre nubes y cielo
suben, bajan y bailan causándome desvelo.
Hermosas golondrinas sorprenden con su vuelo,
y en el revoloteo me llenan con anhelo,

mientras las abejitas, obreras por nobleza,
a mi alma polinizan con su miel de cereza,

contagiando al jardín de luz y melodía
y en su revoloteo me llenan con anhelo;
a mi alma polinizan con su miel de cereza.


Absorta en el perfume se aleja la tristeza
porque en jardín los brotes crecen dando consuelo
Son mis raíces firmes, ¡Salvando el alma mía!

Absorta en el perfume se aleja la tristeza
confiando en porvenir confiando con certeza,

porque en jardín los brotes crecen dando consuelo
a la vida que nace lejos de aquel riachuelo
que baja por los montes, que fortalece al suelo,
y que me va enraizando sin temores ni duelo,

Son mis raíces firmes ¡Salvando el alma mía!
Y soy parte del suelo creando sinfonía.



Volando sentires de otoño


(Corona de Jotabé)

Jotabé madre


El otoño se viste en el rocío
de loca piel y nítido albedrío

va despojándose de su pasado
desnudando a su cuerpo enamorado,
recuperando todo lo extraviado
cuando entregó su amor y fue engañado.

Ahora va creando su aventura
donde el deseo inventa la locura

Y el otoño revive en desvarío
pintando de colores: muerte y hado,
guardando en las semillas su ternura.


I

El otoño se viste en el rocío
dejando atrás el triste y cruel vacío.

Protege entre las hojas sus anhelos
dejándolas volar sin sus desvelos,
dejándolas volar como señuelos
que atrapan sueños de felices vuelos.

¡No deja al vórtice apesadumbrado
adueñarse del gran deseo amado!

Y el otoño camina y grita: ¡Mío!
Mirando su futuro y sin recelos
va despojándose de su pasado.


II

Va despojándose de su pasado
la hoja que por otoños ha viajado.

Busca un nuevo sentido a su destino
lejos de ese pretérito mezquino
donde le gangrenaron el camino.
¡Ahora busca y busca lo divino!

Perdonando al ayer que aún procura
recordarle el dolor que le tortura,

pero quiere brindar por lo sanado
y buscando sabores para el vino
ahora va creando su aventura.


III

Ahora va creando su aventura
en viñedos que bailan con soltura,

mezclándose el otoño con la vid
dando sabor con arrebol y ardid
a este perdón que madura sin lid
degustada en la cepa que construid.

¡Construid querido otoño!, mientras río,
pues adoro que tenga nuevo brío.

Otoño, ¿quién te sana?¿quién te cura?
¿Es el rocío al alba que vestid
de loca piel y nítido albedrío?


IV

De loca piel y nítido albedrío
danza el otoño sin sentir el frío.

Se enreda y enraíza en árbol mudo
y de él se escapa al sentirlo desnudo
y de él se escapa al saberlo tozudo.
Va volando volando en viento rudo

doblegando al latir decepcionado,
liberando al sufrir inesperado.

Y el viento le provoca escalofrío
quiere volver a él, va testarudo
desnudando su cuerpo enamorado.


V

Desnudando su cuerpo enamorado
en él se queda, a veces, atrapado.

Inquieto sentimiento es el amor
que a veces causa tormenta y dolor
disfrazando de invierno al leñador
que lastima al otoño y su candor.

Pero sus hojas, en la comisura
de sus lindes, mantiene la tersura

que regala en su cuerpo sobornado
por la pasión impúdica en fragor,
donde el deseo inventa la locura.


VI

Donde el deseo inventa la locura
el otoño enloquece en su montura,

y encuentra: atardeceres de gorriones
que a las hojas las tiñe de marrones.
Y le agrega a la rama tentaciones
para incubar el nacer de pichones.

El otoño enloquece emocionado;
de esperanzas se llena entusiasmado,

porque sana el ayer, con partitura
donde solo susurran sus pasiones,
recuperando todo lo extraviado.


VII

Recuperando todo lo extraviado
el corazón se entrega ilusionado.

Se traslada y el paso no fenece
guarda semillas, no desaparece,
guarda semillas y el ensueño crece
y besando a la muerte resplandece.

La primavera trajo solo hastío
y un transitar con invierno cansío,

pero el sentir jamás se ha congelado
guarda y crea, feliz le pertenece,
¡Y el otoño revive en desvarío!


VIII

Y el otoño revive en desvarío
contagiando al camino en su cantío.

Contagiando a las hojas de una rama
a buscar al destino que derrama:
ilusiones y amores, holograma
del alba que el ocaso le reclama,

un gran dolor que en cofre sepultado
mantuvo bajo llaves, bien guardado.

Guardado en eco olvidado y bravío
que le gritó: ¡No mueras, vuela y ama!..
Cuando entregó su amor y fue engañado.


IX

Cuando entregó su amor y fue engañado
bajó a la tierra y durmió crionizado,

esperando el instante, aquel momento,
cuando en semillas exista un sustento
que dé calma, y sanando a su tormento
libere al dulce y bello sentimiento.

Un sentimiento que sin atadura
sea origen de toda cerradura.

Guardando el grito tan desesperado,
guardando en él, tal vez, al cruel lamento...
¡Guardando en las semillas su ternura!


X

Guardando en las semillas su ternura
en sueños del invierno y su blancura

Ella sabe que debe desprender
aquellas hojas secas y vencer
al tiempo, al tiempo aún sin fenecer
para ver a la aurora y renacer.

Decir adiós, fusilando al ansiado
beso, beso que sigue encadenado,

encadenado al ayer con dulzura
y al brillo que besando va a nacer
pintando de colores: muerte y hado.


XI

Pintando de colores: muerte y hado,
y aquel sentir que aún no ha naufragado.

Los sentires de otoño son diversos
navegan entre mares y universos;
navegan de metáforas a versos;
son de bella dulzura o muy perversos.

Conoce el llanto por amor tardío
conoce de lujuria en amorío.

Tanto sentir no puede ser dañado
¡Es único! Y en vientos tan dispersos
el otoño se viste en el rocío.



Desordenados versos de un sentir


(Jotabé Lauro Arriba)


Buscando los reflejos de un ayer

Busqué reflejos de mujer dorada
entre acordes de música estrellada,

pero encontré el deseo flagelario
donde morir parece necesario...
Y un bemol cotidiano, rutinario
va gimiendo en suspiro carcelario

angustias de una vida tan vacía
que se viste en susurro y letanía.

Busqué en espejos a mi risa amada,
¡No!, no está su reflejo solidario
que me cubra del frío y la apatía.


Eco locuaz de tu existencia en mí

Existes, y un dolor es propietario
del quantum en latido involuntario.

No existes, y vivir es mi osadía,
osadía que pierdo día a día
al recordarte diciéndome: mía.
Mía, repite el eco en lejanía,

y la alondra despierta atormentada,
pues su trino quedó sin madrugada.

Mía, palabra usada sin horario...
Mía, obsesión de gran melancolía...
Mía, luna fenece enamorada.


Soy, la tinta que nunca cobra vida

¿Cuántas líneas mueren de agonía
exhalando tu amor que no vendría?

Este dolor me tiene sentenciada
a convertirme en tinta, condenada:
a morir sin llegar a ser creada,
a morir sin llegar a ser versada.

¿Dónde encuentro la calma a mi calvario?
Mis letras forman parte del rosario.

Te escribo, tú no lees, y sombría
esta emoción enloquece, extraviada
entre mis versos sin abecedario.



Latiendo por ti


(Jotabev)


Sigues en mi corazón
en un latir sin razón.

Palpitando en mis pecados
por deseos condenados
a infinitos mutilados
cercenados y robados.

Nunca deseé soñar
pero era fácil amar.

Amé tu gesto dulzón
al despertar enlazados,
y no lo puedo olvidar.


Las noches se volvieron fantasías
en humeantes horas que encendías.

Ahora mi mirada es de diamantes,
los diamantes salados y distantes
que me ciegan con luces disonantes,
punzantes, titilantes y anhelantes.

Recuerdo que al cobijo de tu abrigo
sentía que el amor no era mendigo.

Yo, te besaba mientras te dormías...
Ahora la tiniebla trae el antes,
un antes que mantiene al hoy contigo.


No siempre el dulce almíbar de tus húmedos besos
fue causa y consecuencia de pesares confesos.

En todos los latidos sentí felicidad;
cuando tocaba el cielo besando eternidad
o en caricias nocturnas de gran fogosidad.
¡Te sacié en mi vertiente! ¡Sacié tu oscuridad!

Vestida en resplandor de sueños e ilusiones
caminé sin temores por todas tus pasiones.

Pero tú ya no existes, y mis deseos presos
reclaman con dolor que no fuiste verdad,
solo una fantasía desprendida a jirones.


El viento atemoriza a los recuerdos
borrándolos en humo de aros lerdos.

El minutero avanza sin control
y el dolor tiene acordes en bemol
que junto a una copa de alcohol
dejan pasar las sombras del crisol.

El humo desdibuja tu sonrisa
con lentitud mosaica ante la prisa.

Tanto viento que arrasa tiempos cuerdos
cuando el cielo vestía de arrebol
y las hojas volaban con la brisa.


Sigues aquí, en mi latir;
sigues aquí, en mi vivir.

Entre las nubes del cielo
con la locura en mi anhelo;
en la fuerza del riachuelo
y en el humo del desvelo.

Esperaré la alborada
porque sigo enamorada.

¿Cómo negar mi sentir
si eres veleta en mi vuelo?
¡Y de ti, sigo antojada!




Buscando luciérnagas


(Jotabé)


¡Luciérnagas, luciérnagas!..., gritaba
esa enlutada orate que lloraba.

La luz se extingue y el amor también
asfixiados de olvido y falso Edén.
Ella muere en constante y cruel vaivén
de aquél, que la mantiene de rehén.

La luna cae con sigilo hiriente
despertando al demonio que le miente.

¡Luciérnagas, luciérnagas buscaba!,
pero no pueden ayudarla... ¿Quién?
¿Quién podría si está por él, demente?



Brumoso andar


(Jotabé hexcadecasílabo)


¿Es noche? o ¿Quizás de día? Debe ser verano...,¿o
[ invierno?
Brumoso es el calendario que envejece al brote tierno.

Las estaciones del año se visten de letanía
con coloridos silencios en busca de compañía,
pero la calma no anida, no anida en el alma mía
y la tormenta en mis ojos deja a mi valle en sequía.

Esta tortura persiste con agonía latente
existe, insiste y persiste sin dar descanso al presente.

Caronte me invita alegre, quiere que deje el infierno,
entiende que vivo en él desde tu partida fría...
¡Y necesito creerle, creerle que no me miente!



Ellos son mi Navidad


(Jotabejo dodecasílabo)


Llega noche buena, brillan las estrellas
y veo en sus ojos ilusiones bellas.

Mis niños alegran siempre mi estadía,
con los villancicos ¡Gran algarabía!
Feliz canto y cantan desde el mediodía
ansían la noche, igual que su tía.

Suenan las campanas es hora de amar
pues llega Jesús con luz al hogar,

y veo en sus ojos ilusiones bellas
ansían la noche, igual que su tía,
pues llega Jesús con luz al hogar.



Quise ser


(Jotabé)


Quise ser golondrina en pleno vuelo,
loca, fui primavera en este anhelo.

Quise ser la gaviota peregrina
viajando en tu marea que domina
al suspiro en mi nube blanquecina
naciendo libre en tu fluidez salina.

Quise ser tu huracán e investidura
¡Razón de mi locura y de amargura!

Loca, fui primavera en este anhelo
naciendo libre en tu fluidez salina
¡Razón de mi locura y de amargura!



Ayeres del viento


(Jotabé con estrambote)


El viento enlaza en trémulo vaivén
memorias otoñales del edén...

Se desordenan, mudas emociones,
y escapan de mi pecho los gorriones
quedando rastros solo de jirones
que se escapan de mí, de mí sin sones.

Abrazo a mi alma en gris melancolía,
con el viento me arrastro al negro día.

Recuerdos de unos ojos con desdén
llenan memorias con acusaciones
y el viento, el viento trae su apatía.

¡Tan absurda anarquía!
Manipula cruelmente, y lastimándome...,
lo mantiene en mis sueños, condenándome.



Salvada


(Jotabem monovocálico)


Almas van al atalaya,
flama arrastran a batalla.

Tan calma al alba danzabas,
blanca tan blanca cantabas,
para salvar abrasabas,
a las cascadas..., saltabas.

Cada mañana alba, tramas
tanta paz aclamas, amas.

Alma atrapada, lacaya,
a la santa alma abrazabas,
¡Tan clara, salvada... clamas!



Desilusionada


(Jotabejo simétrico)


Nada queda de aquella blanca luna
¡Nácar perlado que perdió fortuna!

Domingos, sin su brillo enamorado,
dolor y negritud, pues fue engañado,
doblegando al recuerdo mutilado.
¡Doliente está, doliente y traicionado!

Omitió a las estrellas y al cantío
opacando a la noche con el frío.

¡Nácar perlado que perdió fortuna!
¡Doliente está, doliente y traicionado!
Opacando a la noche con el frío.



Contigo muero


(Jotabejo lipograma sin la vocal a)


Sigo contigo, pero sin mi...
Soy el reflejo que muere en ti.

Es un destello que en el espejo
muere rendido, rendido y viejo,
le sigue el eco como cortejo
con un silencio, triste y perplejo.

Contigo vivo sin bermellón
por noches grises sin ilusión.

Soy el reflejo que muere en ti
con un silencio, triste y perplejo
por noches grises sin ilusión.



Contigo renazco


(Jotabé)


Camino plácida en tu primavera
y del brote que nace, nazco entera.

Retorna a mí, viajera golondrina
que de invierno escapó, sin celestina.
Hoy, ella colorea clandestina
promesa luminosa y danzarina.

Sin temores, camino de tu mano
recogiendo los frutos del manzano.

Yo, contigo renazco en luz certera,
en peregrina golondrina albina
y en la lujuria..., del manzano humano.



Divago


(Jotabea con rima doble)


¿Cuántas olas soñaron besos de miel y arena?
¿Cuántos sueños saltaron simas de luz serena?

Preguntas con respuestas que al corazón detiene
y en susurro contestas antes que el cielo truene
arrebolando crestas con gemido que viene
en caricias dispuestas a morir cuando ensene.

Contigo mi cordura se volvió desafío
porque tu piel procura copioso desvarío.

¿Qué besos nos faltaron bajo la luna llena
que a la noche le restas y el placer se retiene?
Divaga idea oscura... ¡Ya no eres solo mío!



Un café con mi locura


(Jotabé espejo)


Bebo un café y converso sin cordura,
y escucho a mis destellos de locura.

Deambula el recuerdo en luz furtiva
como sueños de estrella fugitiva,
en suspiros, suspiros de cautiva
que escapan de mi luna pensativa.

Y atrapadas en dédalo sombrío
naufragan emociones sin estío.

La brújula es locura que procura
un norte de ilusión conspirativa
¡Ésa, que aún mantiene el desvarío!


Tantas estrellas cómplices del frío
en adiós con promesa compasiva
que crucifica el alma a la tortura.

Viajero del barquero en ese río
es sentimiento con dolor cansío.

La muerte quiso ser tan creativa
pintando los ocasos, comprensiva,
regalándose fría en llama viva
y desprendiendo el alma permisiva.

Escucho a mi locura en su mixtura...
Me mantiene con vida y sin ruptura.



Reloj detenido


(Jotabem Lipograma sin la vocal a)


Mi reloj sin minutero
no olvidó ningún te quiero.

Un futuro detenido
por el pretérito nido,
sigue en el beso prohibido
y en piel que encerró libido.

Desenfreno que se muere
porque el veneno nos hiere.

Cupido fue en mí, certero,
pero en ti..., solo un soplido
¡Cruel veneno que se ingiere!



Óleo de primavera


(Jotabem lipograma sin la vocal u)


Pinto flores de colores
con arcoíris de olores.

Posan en él, mariposas
tan hermosas y medrosas
¡Bailarinas silenciosas
en mis manos pretenciosas!

La pincelada estremece
y en mi estío se enaltece.

Trinan pájaros cantores
en mis primaveras briosas
y el dolor..., desaparece.



Tiempo de reparar


(Jotabé espejo)


En sendero de víboras transito
y en cicuta el amor, está proscrito.

La ruptura impresiona con tristeza
agrietando mi tierra sin nobleza,
creando simas, simas de torpeza
por confiar y no ver en él, vileza.

La traición que ocultó con su descaro
fue reflejada en plenilunio claro.

La muerte se deleita en este rito
donde la flor se seca sin belleza,
donde el náufrago llora sin un faro.


Su decisión hirió como un disparo
que asesina voraz mi fortaleza,
y en funeral, ahoga todo el grito.

Pero en silencio al corazón reparo
del hombre frío y sentimiento avaro.

Voy sanando en estrella con proeza
las heridas abiertas con rudeza,
voy sanando con luz y gentileza
recuperando en claridad, viveza.

Y aquel andar ha sido cruel, lo admito,
pero espero un amor... ¡Recién escrito!



Dolor errante


(Jotabea)


Es rugido en las olas por pesar que atormenta
y el cielo mudo queda con lluvia que fragmenta.

Camina como espectro por el acantilado
sumergida en sus lágrimas de ayer obnibulado,
invisible transita por aquel mar nublado,
quiso estrellas de sal del fondo enamorado.

Nunca miró su cénix, solo quiso la cura
abandonando el alma, su locura perdura.

Mar nublado en tormenta que ruge y se lamenta
con su muerte y dolor, esclavizando al hado
repitiendo en los siglos la fantasmal tortura.



Causa y decisión


(2 Jotabem)


I

Un eterno letargo
en mi espíritu cargo.

Sopor de un gran dolor
causa del desamor
me deja sin color
con un agrio sabor.

No existe más consuelo
vestir de negro y duelo.

Con lágrimas descargo
la ilusión del amor
de este cuerpo que velo.


II

Camino muy despacio
sin medir el espacio.

No es sano alimentar
masoquismo... frenar.
Necesito saciar
gran angustia y... parar.

Vagar como fantasma
será mi cataplasma.

Mi tumba... ¡gran palacio!
no deberás llorar
¿Ésto, no te entusiasma?



Ternura en mi luna


(Jotabé)


Día tras ďía, la sonrisa brilla
viendo crecer mi luna, en dulce arcilla.

Son tus manitas, bellas mariposas
que bailotean en jardín de rosas,
danzan, de a cuatro lunas, tan hermosas,
bordándose ilusiones primorosas,

y aunque no falten, miedos y temores,
¡Lunita, dormirá con ruiseñores!

Acunada en mis versos de chiquilla,
acunada en metáforas curiosas,
acunada en mi música de amores.



Noches sin ti


(Jotabejo hexadecasílabo)


¿Cuántas noches he pasado con frío lejos de ti?
¿Cuántos naufragios de sueños en las noches que perdí?

Las estaciones fallecen sin semillas que den flores
mutilando mi llanura, dejándola sin colores,
secándose mi vertiente, quedándose sin sabores.
¡Despiertas mis soledades y extraño tus ruiseñores!...

Y muero en las madrugadas extrañando tu calor
de las noches estrelladas en que jurabas amor.

¿Cuántos naufragios de sueños en las noches que perdí?
¡Despiertas mis soledades y extraño tus ruiseñores!...
De las noches estrelladas en que jurabas amor.



Atrapada


(Jotabejo)


Destilando tristeza día a día
llueve en mí, carmesí melancolía.

El dragón es mi dueño y carcelero
con cadenas de ayer, en un te quiero,
creciendo el cauce por dolor que adquiero
y en esta torre de emociones, muero.

Prisión del desvarío que tortura,
suelo escapar, gritar y... ¡Nada cura!

Llueve en mí, carmesí melancolía
y en esta torre de emociones muero,
suelo escapar, gritar y... ¡Nada cura!



Estrella, estrellita


(Jotabé)


Con mi deseo estás comprometida
bella estrella fugaz, que anhelo anida.

Enséñame la rima del amor
que en tinta de metáfora y clamor
escriba con caricias de color
en su piel, lo voraz de mi temblor.

Del teórico al práctico placer
dime, ¿cómo le puedo convencer?

Cóncava y cónvexa, vivir mi vida,
destilando su aroma en mi sabor,
dime estrella, ¿unirás con él, mi ser?



Júramelo


(Jotabem bisílabo con estrambote)


Beso
preso,

vuele
cele
vele...,
duele.

¡Dura
cura!

¿Eso
suele?...,
¡Jura!

Pura
alma,
calma.



Deseándote


(Jotabé con estrambote)


Mi boca languidece, loca, loca
en la locura lenta que te invoca.

Las manos firmes revoloteando,
colibríes volando, al sur viajando
en este cuerpo cóncavo, creando
manantiales de sal que van soñando

con pieles en preciso reencuentro
de mieles cónvexas, llegando al centro

del volcán infernal que me provoca
explotar en estrellas, navegando...
En el recuerdo..., cuando estás, tan dentro.

Solo contigo encuentro
el acople perfecto a mi locura
y extrañándote, sueño sin cordura.



Eres el viento


(Jotabé con estrambote)


A mis nubarrones los aleja el viento,
disipando lluvia, tristeza y tormento.

Viento del estío, tan cálido y mío,
con tu risa fresca de bello cantío,
refrescas auroras..., te llevas mi hastío,
y en soplido fuerte renazco con brío

a la nueva vida que rompe la roca
de infeliz tortura que al demonio invoca.

Con vino en la copa despido el lamento
y todo mi ser, besa al desvarío
que tu miel provoca en mi piel y boca.

La razón se equivoca
al contradecir mi loca intuición
¡Sé que eres el viento de mi corazón!



Destino de un silencio


(Jotabé con estrambote)


El silencio recorre laberinto,
sigue perdido sin locuaz instinto,

va distraído y huérfano en verano
esperando encontrar aquella mano
que lo rescate del destino vano
por extraviar la música del piano,

pero siente temor de no encontrar
crisálidas dispuestas a soñar.

Sumergido en licor de vino tinto
reniega de encontrar amor arcano
¡No existe primavera que salvar!

Nada que pueda amar
y levanta la copa con locura...
El silencio perdió sagaz cordura.



Error del plenilunio


(Jotabem)


Es sortilegio de luna
mi plenilunio que acuna

el destino del errante
o el sentimiento pensante
de ésta, la lágrima aullante
en mi vacío constante,

replicando en recovecos
clamor y amor en los ecos.

Mi luna, sin su fortuna,
trajo al infortunio amante
que dejó..., mis ojos secos.

 
     
   
     
 
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