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Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé



Rima Jotabé



Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé en lenguas diferentes al Español

Directorio de Poetas que escriben en rima Jotabé en español
 
 
JOSÉ LUIS ESPAÑA SÁNCHEZ
 
Poemas
 
José Luis España Sánchez

José Luis
España Sánchez

Valladalid (España)

A mi madre, librada por su entrega sin límites

(2 Jotabés)


Fueron crudos los años de posguerra,
y fue largo el camino por la tierra.

Arrugadas las manos, madre mía,
retorcidos los dedos, fe baldía,
aferrarse al trabajo en la masía,
agarrarse a la vida, sin franquía.

Y tu mano quemada en la niñez
oh, mi madre, luchando sin doblez.

Y fue terco destino: tu fe encierra
entre dedos de luz, tibia armonía
y en tus manos gastadas, la adustez.


Esas manos que hubieron de luchar
contra vientos y fríos del lugar,

esas manos de fina costurera,
hilvanando y asiendo la tijera,
las medidas, patrones, tu manera
sutil, firme, avispada de guerrera,

luchadora de vida en circunstancias
de penuria y escasas las ganancias.

Te recuerdo, a menudo caminar,
y mi mano, en la tuya, tan ligera,
que quisiera evocar esas fragancias.



Buscando el norte


(Jotabeim hexasílabo)

«En asuntos de amor, los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca».
Jacinto Benavente



I

Mi norte buscando,
buscando su mando

de terca ilusión.
Quebrado mi guion,
no queda canción
para esta ficción.

Manso terciopelo
que sirve de velo,

poemas hilando,
auspicio burlón,
para mí, consuelo.


II

Las nubes de paso
buscan el ocaso.

El viento del norte
con su fiero porte,
del cielo consorte,
de duende transporte,

con fruncir de ceños
difumina empeños;

lo hace paso a paso,
no importa el importe
y acerca los sueños.


III

Lágrimas de cielo
para un desconsuelo:

allende la mar
navega el azar
buscando el ajuar
y rico manjar.

Las olas bravías
cual fieras arpías

nos brindan señuelo
en mundo dispar
de tétricas vías.


IV

Las tristes palabras
que suenan macabras

en noche sin fin,
no son el cojín
de pobre postín
ni son de violín.

Paredes de plomo,
sus puertas sin pomo,

camino de cabras,
flores del jardín
al que yo me asomo.


V

Llegará la noche
a poner el broche,

telúrico afán,
de Dios el gran plan,
perenne guardián
y tierno titán.

Estrellas de vida,
victoria mecida

aislado el reproche,
del hombre el imán,
y eterna avenida.


VI

Bajo luz de luna
busqué mi fortuna

y le hablé al destino
con ritmo cansino,
mas no fui adivino
y menos genuino.

Del alba mi afán,
de día, Don Juan

que no halló ninguna
ni en el quinto pino
por no tener plan.


VII

Camino de vida,
por senda aguerrida,

buscamos senderos
anhelando fueros,
mas, somos arrieros
de pobres balseros

pues bajo un manzano
vemos un ventano

que, al romper la brida
de nuestros dameros,
nos deja a trasmano.


VIII

Con todo candor
anhelé el amor.

Ríos de locura,
caminos de altura
con cierta premura
para hallar cordura.

La mente enganchada
a tierna balada

me otorgó primor,
sueños y mesura
por siempre labrada.


IX

Las tardes de abrazos
forjaron los lazos

de tan firme unión.
Fuiste mi bastión,
el noble blasón
de digna mansión,

mi norte y mi sur
en un cielo azur.

Ensanchamos plazos,
candente pasión,
vibrante glamour.


X

Prisas por crecer
junto a ti, mujer.

Cual juego infantil,
mirada sutil,
con flores de abril
sobre fondo añil.

Búsqueda constante,
sensación cambiante,

no hubo menester
de luz de candil
para nuestro cante.


XI

Lucero de vida,
curaste mi herida.

Cual juego de niño
me diste cariño,
del amor, aliño
que aún escudriño.

Senderos andados
en sueños logrados,

relación florida
a la que me ciño
con versos alados.


(Ganador del Séptimo Accésit del XIII Certamen Poético Internacional Rima Jotabé)



Moratorias del espíritu del tiempo


(2 Jotabés)


Espíritu del tiempo sin complejos,
aporta entre las nubes tus consejos:

sé del alma aterida su aposento,
el que libra a los hombres de tormento,
el que otorga consuelo suculento
y brinda sus acordes en el viento.

Espíritu del tiempo entre pinares
y espectros compasivos de los mares,

hoy abrazo mi pasado sin antojos,
hoy corro por praderas, irredento:
voy libre, liberado de avatares.


Inundaron el cielo las palomas,
admiré los paisajes de las lomas,

lontananza que vierte sus historias
en reguero de versos con euforias.
Fueron cielos de cruz en las memorias
de los hombres siempre ávidos de glorias.

Y el cantar de los ríos, su candor,
y el reflejo del sol con su esplendor,

que quebraron, por fin, torpes axiomas,
que trajeron, al mundo, moratorias
y al fusil le pusieron una flor.



Amor ciego


(Jotabea)

a mi compañera


Fue una tarde de ensueño, la luz del sol, su altura,
la sombra de la encina, nuestros besos, ternura,

las miradas febriles, eternas las promesas
las guirnaldas de fe, ilusiones ilesas
y entre rayos de sol, las dos almas posesas
proyectando caminos, estructurando empresas.

Eco de la memoria bajo estigmas de fuego
y en el tronco grabado, un corazón de espliego.

El campo en lontananza va esbozando frescura
pues pasaron los años, y a pesar de sorpresas,
bajo aquel árbol viejo, nuestro amor sigue ciego.



Con eñe de sueños


(Jotabé)


Viajero soñador, exploré estrellas,
año tras año, dúctiles y bellas,

escudriñé los cielos y los mares,
pretendí ser su dueño mas los lares
me señalaron: ¿dónde otros altares
sin empeños con miles de manjares,

bruñido sol, amor, cordial ternura,
luz de vida preñada de su albura?

Tibia fue otra mañana, firmes huellas:
al fin el otoñar entre avatares
y en sosiego hogareño, la cordura.



Valencia, cielo de luz


(Jotabé)


Es Valencia una joya que cautiva
contoneo sutil y arte de diva,

sobre cielo de luz, abre su historia,
mece cunas, torrente de victoria
de los pueblos que siempre idean gloria
y con el arte escriben su memoria.

Es su mar interior el que vida,
olas de sol y chispa sostenida.

Su ciudad de las Artes nos activa,
en sus playas se goza con euforia:
¡sí, es Valencia pasión y es acogida!



Atrapados en ti, Valencia


(Jotabé)


Del futuro trajiste el planetario,
tu museo funciona cual larvario

para mentes con hambre de saber.
Parque de la Albufera: ha menester
en tu lago perderse, buen comer
y en tus costas ver el amanecer.

Fallas de vida, gente en armonía,
por tus calles navega la alegría.

Es sentirnos dichosos en tu estuario:
atrapados en ti, ¡hay tanto que ver,
eres fuente de sol y de empatía!



Te fuiste Estela (1)


(Jotabé)

A Estela Domínguez García, a sus padres Yolanda y Juan Carlos, con cariño y respeto.


Te fuiste, Estela, en una tarde aciaga,
oh, tarde gangrenada que naufraga:

clamor de luto, ausencia más dolor,
tú, niña, llena de vida y valor,
tú, siempre con prudencia, con dulzor,
tú el ángel de la casa y su motor…

Risueña y cariñosa, luz del día:
Juan Carlos y Yolanda, cuán sombría

desdicha. ¿Quién podrá cubrir la llaga
dejada en corazones sin calor,
acaso un tiempo lleno de ambrosía?


(1) Estela, ciclista profesional, fue mortalmente atropellada, por un camión el 9 de febrero de 2023 por la tarde, en Salamanca, a la altura del polígono industrial Villares de la Reina, mientras regresaba de entrenarse.



Vendrá mi musa


(2 Jotabés)

«Le Poète est semblable au prince des nuées
Qui hante la tempête et se rit de l'archer ;
Exilé sur le sol au milieu des huées,
Ses ailes de géant l'empêchent de marcher».[1]
Charles Baudelaire, L'Albatros del poemario Les Fleurs du Mal.



No busco con mis versos tempestades,
pues solo anhelo trémulas verdades.

Deseo envolver tibios pensamientos
en tímidos temblores sin tormentos,
que mi pluma se adentre en los momentos
abiertos a pasión y juramentos.

Vendrá la musa sobre ágil corcel,
ungidas mis palabras en su piel.

Albatros ultrajado por crueldades,
poeta que persigue los ungüentos
de pírricas victorias sin laurel,


seré del viento alientos blanquecinos,
del tiempo los encantos de sus trinos,

troquel para acuñar la no violencia,
el bardo que rehúye la apariencia,
el místico que le ruega congruencia
a quienes olvidaron la prudencia.

En lunas encantadas de mil sueños,
sobre alas de mis páginas y empeños,

entre álgidas tormentas y molinos,
Quijote acomplejado en tibia esencia,
seré el duende de cáusticos diseños.



Amor sin cortapisa


(2 Jotabés con acentuación heroica y la figura retórica anadiplosis)

«Porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero»
Mario Benedetti, Corazón coraza.


a mi esposa y compañera, Mari Paz


Seré eco atemperado entre el candor,
candor del alma abierta a nuestro amor,

amor fecundo, sueños y promesas
promesas llenas de luz, en ti ilesas,
ilesas con encantos y sorpresas,
sorpresas custodiadas en artesas,

artesas rebosantes de lujuria
lujuria exenta de ácida penuria

penuria rechazada con fervor,
fervor abierto a cándidas empresas
empresas que soslayan toda incuria,


incuria que no daña las canciones,
canciones que nos hablan de visiones,

visiones compartidas con respeto,
respeto entre las nubes de un libreto,
libreto abierto, cándido y discreto,
discreto cual placer dúctil e inquieto,

inquieto también mi grito en la brisa,
brisa árida y temor a otra premisa,

premisa que cercene las pulsiones,
pulsiones hechizadas de un panfleto,
panfleto del amor sin cortapisa.



Jotabé, poesía neoclásica


(Jotabé con acentuación heroica y estrambote)

A Juan Benito Rodríguez Manzanares
creador de la Rima Jotabé



Un día un Caballero propuso hormas
de linda ejecución. Nos dio las normas

y al ruedo del poema nos lanzó:
«Sed fieles al formato, adoctrinó,
cualquier métrica es válida, dictó
y forma para rima, diseñó».

A, A; B, B, B, B; C, C; A, B, C,
sistema estructurado con caché.

De todo cabe, si no lo deformas,
pues Juan Benito libres nos dejó
haciendo versos con este cliché.

¿Sugiere esto un traspié?,
no, es bella y contundente poesía
que al cielo eleva noble alfarería.



Juguetes rotos


(3 Jotabés)

Jotabé a los niños de Ucrania


I

No queda en la mirada de la infancia
ni pasión, ni alegría, ni fragancia,

solo rabia ante muerte sin sentido,
corazones destruidos, solo el ruido
de misiles y bombas, el ladrido
del alma de los niños, el bramido

de los sueños quebrados, el dolor
ante juguetes rotos, el candor

de esperanza pretérita, flagrancia
que crece junto al tétrico soplido
del caballo de Atila, el invasor.


II

Solo ecos de locura: sueño muerto
yace sobre dolor en el desierto

de humana condición. Adiós futuro,
solo gladiolos, lirios, fondo oscuro
tejido en añoranza de un conjuro
sin fin sobre laureles de cianuro.

Ya no quedan escuelas ni caminos,
ni músicas de fiesta ni destinos

de niños agarrados al concierto
de proyectos fallidos: claroscuro
sin mañana, sonrisas con espinos.


III

Mas vendrán nuevos días sobre voces
y jolgorio entre juegos y más goces,

clamor de vientos con nuevas alianzas
en ríos de corduras y alabanzas,
niñas y niños, parques sin matanzas
horizontes abiertos a bonanzas.

Navegarán los vientos de la paz,
sonrisas despejadas, con audaz

espíritu infantil, ansias veloces
para quebrar malditas asechanzas
en un río de vida, al fin, sagaz.



Alma desolada


(Jotabem)


Son de mi jardín las flores
testigo de los amores

que huyeron en desbandada,
de sueños truncados de hada,
de versos de rima alada
junto a fuente desbordada.

El eco del viento aporta
tímida mirada absorta,

son las dudas, los temores
del hoy en mi alma desolada
que ya nada reconforta.



Paz


(Jotabé con estrambote)


Si en la guerra se quiebra la esperanza
y al poderoso va dulce alabanza,

si eludimos del niño el bienestar,
si las bombas trituran nuestro hogar,
si el diálogo en el mundo no ha lugar,
si al poeta lo arrojan a la mar,

un Jotabé de paz escribiremos,
con voz atribulada lo diremos,

versos, silencios, tímida confianza,
logros con humildad, hacia un hogar
donde todos quepamos sin extremos.

Pactar al fin debemos
Altas cotas de amor junto a la tarde,
¡Zafarrancho de Paz, que en el alma arde!



Disertación disparatada

(Jotabé con la figura retorica anadiplosis)


Aguarda el alma a ser del hombre espiga,
espiga de bondad y tierna amiga,

amiga confidente de secretos,
secretos, fiel nutriente de amuletos,
amuletos de suerte y de respetos,
respetos del espíritu incompletos.

Incompletos supuestos de los hombres,
hombres que solo miran en sus nombres,

nombres de cuya historia no se diga,
no se diga en su vida los aprietos
aprietos alejados de renombres.


(Poema ganador del Tercer Premio del XI Certamen Poético Internacional Rima Jotabé)

 
     
   
     
 
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