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Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé



Rima Jotabé



Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé en lenguas diferentes al Español

Directorio de Poetas que escriben en rima Jotabé en español
 
 
GERTRUDIS DUEÑAS ROMÁN
 
Poemas Página 02
 
Gertrudis Dueñas Román

Gertrudis
Dueñas Román

Aguda de Pasajeros (Cuba)
Reside en Miami, Florida (Estados Unidos)

El pica pleitos

(Jotabé Abecedario hexadecasílabo)


Alentó batalla ciega, donde el fígaro ganó,
hasta ignoró jueces, kanes ¡lo maléfico negó!

Ñuta, ofrenda por querer redimir su trato urdido,
vieja witch, xeca, y zatán, algo burdo ¡corrompido!
Del efímero fulgor, gozas haber invertido
jamás, karma ¡lo mejor! ni ñoñerías ¡olvido!

¿Por qué regarla si tienes, una vida, Wilb Xavier?
¿y zambullirte al batiente, con Dany, el Fer Gil, haber?

¡Intenta! Juan Kan lamido, madurar, niñito ¡ñoooo!
o por quinientas razones, su tiempo urdirá vendido,
Wilbert, Ximena y zumbando, al barbero, cual deber.


Referencias:

Pica pleitos: Que busca peleas
Fígaro: Barbero
Kanes: Rey mongol
Ñuta: destrozado, hecho polvo
Witch: Bruja
Xeca: Inteligente, sabía
Zatán: Diablo
Batiente: Pie de costa donde bate el mar.
Lamido: Flaco, enjuto.




Mi dieta especial


(Jotabea)


El doctor me quitó, la comida normal
y en cambio me indicó, nueva dieta especial.

Hoy, como alguna fruta, vegetales, pescado
en filete o minuta, sin grasa y sal, planchado.
No vale que discuta, ya el caso está cerrado,
y como no soy bruta, me como el pollo asado.

Me tomo el café amargo, tomo leche de avena,
pan integral y encargo, la rica berenjena.

La dieta me cambió, de una forma brutal
y luzco diminuta, de tanto que he bajado
de peso y sin embargo, creo ¡vale la pena!



Jotabera Epifanía


(Jotabé hexadecasílabo con rima leonina y estrambobe)


Un traje de poesía, con brillos de primavera
y letras, en seda fría, le hago, a la quinceañera.

Puntadas en consonante, con hilo y verso dorado
al talle, doy por delante, bordeando el pareado.
Corto un escote elegante, con la cesura al costado,
monorrimando el colgante, de hemistiquios, y acabado.

Pareado y legendario, su traje confeccioné
y colgado en el armario, con orgullo, coloqué.

Y en mágica Epifanía, para mi alma jotabera,
rimé este terzo brillante, con más, de un hiato forzado,
por el quince aniversario, de la Rima Jotabé.

Su fiesta celebraré,
con ilusión y alegría, mas, verla subir quisiera
al escenario ese día, triunfadora y muy altanera.


(Finalista del XIII Certamen Poético Internacional Rima Jotabé)



Las manos de mi madre


(Jotabé)


Se han puesto ya viejitas y arrugadas,
más rígidos los dedos y manchadas,

pero, cuentan su historia cual rosario
al pasar cada perla en Decenario.
Son manos de un ser extraordinario,
que ha vivido por más de un centenario.

Aún toman la escoba sin ayuda,
y saludan, cuando alguien les saluda.

En sus manos, siempre sacrificadas,
encontramos el bien más necesario,
la sensatez, y la verdad desnuda.



¡Qué mañanita!


(Jotabé hexadecasílabo con Estrambobe)


Tamaño susto me di, por la mañana al bañarme
cuando a dos arañas vi, junto al paño de secarme.

¡Extraño! Pero, eso es seña, del otoño y sus albores,
dañan con su arma letal, con su ponzoña y picores.
No me empeñaré en contar, con pequeños pormenores,
que del caño vi saltar un puñado ¡de colores!

Mil engaños y mentiras, con saña les contaría
pero, en mi baño, si miras ¡arañas hay todavía!

¡Una montaña de allí, salió apiñada a picarme!
Íñigo vino a ayudar con Carmiña y sus temores,
y hasta la ñata Yadira, con burlesca niñería.

¡Mañanita y correría!
¡Todo un sueño para mí! Mamá vino a regañarme,
desgreñada y comprendí, la señal ¡para escaparme!



¡Maldita dieta!


(Jotabé hexadecasílabo de rima leonina)


Me gusta el lechón asado, como se hace en mi región,
con adobo preparado, de ajo, cebolla y limón.

Y puedo dar buena fe, de este sabroso manjar,
aunque de cocina, sé, lo mismo que de volar.
Mas, de mi madre escuché, que se tiene que adobar
cuando escurrido ya esté, para en la parrilla, asar.

Siempre me las ingeniaba, para hartarme de este plato
y muchas veces pasaba, por comilona, un mal rato.

¡Ese cuerito dorado, tostadito, del lechón,
es algo que no podré, con esta dieta probar
y se me cae la baba, cuando se lo come el gato!



Mi parte flaca


(Jotabé hexadecasílabo con rima leonina)


Para todos los amantes, de las buenas escrituras,
están llenos los estantes, de libros, en mil figuras.

Y aunque no hay redes seguras, para los buenos amantes
hoy prefieren escrituras, en ebooks, con limitantes.
En mis palabras más puras, diré sin peros, ni aguantes;
que las mejores lecturas, son como se hacían antes.

Sentarse en una butaca, con un buen libro y café
es algo que hoy, no destaca, pero yo, lo disfruté.

Hay libros impresionantes, y de todas las culturas
y versos con estructuras, que son casi alucinantes,
mas tengo mi parte flaca, por un libro en Jotabé.



Votos de Navidad


(Jotabé hexadecasílabo)


No se han vestido de blanco, los parques y las praderas,
aún puede verse el flanco, más verde, de las laderas.

Y el invierno ya llegó, con navajas afiladas
que cortan de dos en dos, a las almas desoladas.
Trae el viento los rumores, melodías, campanadas
y el olor de los pinoles, perfuma las madrugadas.

Ya llega la Navidad, con sus fiestas y alborotos
trayendo felicidad a los corazones rotos.

Florecen los aguinaldos, las bellas enredaderas,
y esperando al niño Dios, las familias desveladas
chasquean copas y en paz, elevan sus nuevos votos.



Tras el umbral sombrío


(Jotabea)


De esta vida, que arrastro, por la penumbra muda,
bebí, del zumo amargo, del temor, y la duda,

pedí, tener las alas, y saltar al vacío,
que un día, me devuelva, de todo cuanto es mío,
el fugitivo instante, que reposar ansío,
para sacar del pecho, todo el dolor impío.

¡Arráncame la carne, pájaro carnicero,
y devórame el alma, que vivir, ya no quiero!

Trueca mis pensamientos, y la verdad desnuda,
se vuelva espeluznante, cuando el umbral sombrío
traspase para siempre, mientras, la muerte espero.



Aunando recuerdos


(Jotabé hexadecasílabo con rima leonina)


De las «Almas de violeta» «Ninfeas» las «Elegías»
«Melancolía» completa, de «Ensayo» de «Antologías»,

de entre todas, la escritura, que a mí, más me emocionó,
y disfruté su lectura, fue la de «Platero y yo».
Con «Verso y prosa» asegura, que la «Mujer y hombre» vio
«Rimas» como «Mamá pura» si «Pastorales» leyó.

«Por el cristal amarillo» la «Belleza» ríe y llora,
junto a «El Zaratán» sencillo, de «La soledad sonora».

Premio Nobel, el poeta, ganó con sus «Poesías»
y entre sus obras figura, como la que más gustó
«Platero y yo», por el brillo, del mensaje que atesora.



El frío de tus ojos


(2 Jotabeas)


1

¡Ya, no tienen tus ojos, la mirada hechicera,
ni ese brillo de espejo, que fuera la lumbrera

con el que tantas veces, me sentí iluminada!
Se apagaron las luces de tu tibia mirada,
y esa ilusión que fuese, nuestra luz, más sagrada,
se hizo lecho de abrojos, donde estuve atrapada.

Se escapó la alegría, de tus ojos morenos
y en miradas sombrías, como lagos serenos,

pude ver cuan amarga, se tornaba la espera,
y por más que quisieses, no dirían ya, nada,
esas miradas frías, que hoy desprenden venenos.


2

Se cerraron tus ojos, para mí, permanente,
y puse mil cerrojos, a lo que el alma siente,

para no perturbar mi conciencia absoluta,
y, no puedo plantar en mi senda impoluta,
más penas y tristezas, ni un amor que me enluta,
si por mí, son ajenas, las mieles de tu fruta.

No hay pasión en tus ojos, solo el instante frío,
donde todo a tu modo, se torna en desvarío,

trocando mis antojos, por la boca imprudente,
más no puede la boca, callar, lo que disfruta
cuando sé, que hoy, te niego ¡todo este amor, tan mío!



Kilometrando mi tiempo


(Jotabé Alfa hexadecasílabo)


A veces, sé, que los celos, me corroen las entrañas,
blandiendo el látigo artero, con punzantes artimañas.

Celos, del tiempo perdido, del tiempo que ya, no avanza,
de todo cuanto he vivido, que trae desesperanza.
¡Eras, mi más dulce aliento! mi calma y fe ¡mi confianza!
fuiste todo lo que amé, fue nuestro amor, una alianza.

Gracias, por aquellos tiempos, en que me hacías reír,
hasta sacarme las lágrimas, para no verme sufrir.

Inolvidables momentos, con los que apenas te engañas
junto a aquellos, que se fueron, que ya nadie los alcanza.
¡kilómetros de aquel tiempo, que recorro, por vivir!



¡Aún no me rindo!


(Jotabem)


Aún con sesenta y dos
de la vida, sigo en pos.

Y no cambiaré de idea,
hasta ese día que vea
caer nieve, en mi azotea.
¡Si es que nieva y yo, lo crea!

Y con los pies, en la tierra
a vivir, mi alma se aferra.

No practicaré el adiós,
por más que esté vieja y fea
sin pelear, esta guerra.



Mis sesenta


(Jotabé hexadecasílabo con rima leonina y estrambote)


Cuando cumplí los sesenta, me comencé a cuestionar
si al llegar a los setenta, lograría aún bailar.

Tenía que celebrar, en vez de sacar la cuenta,
y puse Ciudad del Mar, la emisora más violenta.
De pronto empezó a sonar, música, de los sesenta
¡todo para recordar! la Aragón, Julio y Tormenta.

¡Me vi como Cenicienta, sin un zapato, ni abrigo!
y un vejestorio de ochenta, me dijo: ¡baila conmigo!

Le dije: mejor se sienta, ¡no se vaya a resbalar!
y dijo: ¡quée, si al bailar, yo, me siento de cuarenta!
El son cubano revienta, las bocinas, y mi amigo,

desde el talle, al ombligo,
me recorrió la cintura, se agachaba, se movía
con gran destreza y soltura, mas yo ¡no me lo creía!



Poesía inmaculada


(2 Jotabés dovigintasílabos con rima leonina)


I

Apenas dos estrofas escribía, pensando que podía ser
[ poeta,
henchida de emoción, pues me sentía, ser dueña de una
[ hipócrita libreta.

Aún guardo los versos más escuetos y esbozos de
[ estrujados corazones,
que adornaban poemas incompletos, tachados o llenito
[ de borrones.
¡Mis ripios! les llamé ¡mis amuletos! compuestos con
[ mejores intenciones
y hoy yacen olvidados y obsoletos, manchados y amarillos,
[ en cajones.

Mas, buscaba, sin conocer siquiera, que tuvieras caricias
[ compartidas,
ignorante de todo lo que fuera, la dulce sencillez, donde te
[ anidas.

Solo puedo llamarte poesía, poniéndole alma y vida a una
[ historieta,
hallar entre los grandes vericuetos, las grutas donde
[ escondes las pasiones,
de príncipes, o reina traicionera, versar sobre el amor, o
[ del rey Midas.


II

Y llegaste, cual lluvia a la pradera, que abrasa el bravo el
[ sol, del mediodía,
y el alma, te entregué porque no muera, como muere la
[ flor, por la sequía.

A veces, fuiste austera y resoluta, dolía tu dulzura y tu rigor,
y a tu vera, fui entonces, diminuta ¡Pulgarcita! perdida en
[ una flor.
Deslumbraba, tu belleza absoluta, pedí por mucho al cielo
[ tu candor,
la dulce poesía que transmuta, la pena, por el verso
[ redentor.

Y pasaste, como estrella fugaz, en medio de la noche
[ desolada,
un enigma, para un ser incapaz, de verte bella y blanca,
[ como un hada.

Compuse con lo grande de la espera, sueños rotos que,
[ fueron utopía;
esa alegre elegía, que no enluta, con visos de amistad y
[ buen amor,
y espero que un día, sea capaz, de crear ¡poesía
[ inmaculada!



¡Bella natura!


(2 Jotabems)


Se dibujan las siluetas
entre las sombras violetas

de una caverna olvidada,
débilmente iluminada
por una luz, azulada
desde el cielo hasta su entrada,

salvando los altos riscos
cuál, si fueran obeliscos

que a la luz, hacen piruetas
su forma momificada
o diseñada a mordiscos.


De sus paredes de piedra
y desde el techo, la hiedra,

cuelga, como estalactita,
y el agua limpia y clarita,
es el espejo que imita
a la hermosa estalagmita.

Son sus figuras más bellas
que puntiagudas estrellas.

La naturaleza medra
la magia que necesita
para resurgir en ellas.



Juan Benito y la Rima Jotabé


(Jotabé vigintasílabo)


Empuñando su pluma dorada, le dio vida, en su más
[ grande anhelo,
a una rima, que vuela sin alas, cada vez, más ligera en su
[ vuelo.

El dieciocho de junio la lleva, por la cumbre más alta y
[ la lanza,
y ella, toda de blanco, planea, con las alas abiertas, y
[ avanza.
No le teme a la bruma que ciega, ni del cruel cazador, a su
[ lanza,
ella, es libre en el cielo y la tierra ¿quién la va a detener?
[ ¿quién la alcanza?

Sobrevuela el lugar más inhóspito ¡ni el infierno siquiera le
[ espanta!
¡ella, es obra del Santo Benito! ¡su morada creó en tierra
[ santa!

Se le ha visto mostrando su talla ¡desfilando vestida de
[ cielo!
mas merece poner en el asta, su bandera, con justa
[ balanza,
y que el mundo recuerde con gozo, su gran día, mientras
[ baila y canta.



El grial


(Jotabé Monosilábico)


Dios, es mi juez, y mi ley,
es mi fe, mi bien, mi rey.

¡Yo, le soy fiel, a mi Dios!
y muy bien que lo ve, vos.
No tú, que sin fe, va en pos
de un gran mal y sé, que sos

no es más que un don Juan, tal, cual
que sin Dios, va a ver su mal.

Tú, en la cruz, y yo, en su grey,
voy con él, y por los dos
nos da la vid, en su grial.



La gula


(Jotabé hexadecasilabo con rima leonina y estrambote)


¡Presiento que cualquier día, perderé cuello y cabeza!
¡la vida es una ironía, de eso tengo la certeza!

Mi vecina dice: ¡tula, ¡contrólate ya, la boca,
y deja un poco la gula, que tu organismo trastoca!
Pero yo, veo tan chula, la comida, el café moca,
que el alma me cuadricula ¡la mandíbula me choca!

Es tan rica y tan divina, la quesadilla ¡la pasta!
que le digo a mi vecina ¡cállate la boca! ¡Basta!

Sé, que la condena mía, la aplicarán con crudeza,
y el cerebro me estrangula, pensando en lo que me toca,
mas no es por la guillotina ¡ni mi chola en la canasta!

Solo a mí, me desgasta
y me consume la vida, de forma fenomenal,
que no haya en casa comida ¡no el pecado capital!



¡Grandiosa primavera!


(2 Jotabem Kigo)


Las lluvias han llegado
y ya ha cambiado

su aspecto, el gran laurel.
De azahar y de miel
se perfuma el vergel,
y de clavel.

¡Grandiosa primavera!
la enredadera

de nuevo ha retoñado,
fue un largo invierno cruel,
y triste espera.


Ya tengo en mi jardín
rosas carmín,

violetas y azucenas
todas de flores, llenas.
Crecieron hierbabuenas
y las verbenas.

¡Bendita primavera!
¡cuánto quisiera

ser ese tomeguin
y cantar a mis penas
junto a la higuera!



Mi primer libro


(2 Jotabem con estrambote)


I

Tuve mi primer librito
siendo aún un angelito.

Mi padre, haciéndome un guiño
me lo obsequió, con cariño.
Como juguete de armiño
cuidé, del gato Trimiño.

Era tanta mi alegría,
que ocultarlo no podía.

Un libro es lo más bonito
que pueda tener un niño,
¡cómo aquel que recibía!


II

En un libro encontrarás
sabiduría, y tendrás

la manera de emprender
el camino a recorrer.
¡Acostumbrarte a leer
es lo que debes hacer!

Eso, mi padre decía
¡y cuánta razón tenía!

Un buen libro es mucho más
que la fuente del saber,
por eso siempre leía.

Todavía,
recuerdo «Las aventuras
de Tom Sawyer» ¡sus locuras!



Gabriela Mistral


(Jotabé hexadecasílabo con estrambobe)


Una maestra rural, que consiguió un galardón,
la fama internacional, respeto y admiración.

En verso expone el amor, cual destino ineludible,
como fuerza superior, al que alejar, no es posible.
Profesora y pedagoga, de voluntad inflexible
quien plantea, escribe, aboga, por un mundo más creíble.

Fue la primera mujer, de la ibérica cultura,
que un premio logró tener, Nobel de Literatura.

Fue doctor «honoris causa» ¡poeta de convicción!
pero humano, su interior, pues, no todo es infalible
y las carencias del ser, ningún premio te lo cura.

Hoy tiene la sepultura,
justo en la Ciudad natal, de su querida región
nuestra Gabriela Mistral, por propia disposición.



Noche de Luna quieta


(Jotabé dotrigintasílabo con rima leonina)


Recostada en un sillón, veo desde mi portal, la gran figura
[ lunar, junto al cinturón de Orión,
observo en su conjunción, el espacio sideral, pensando si
[ ha de durar, su luz, en esta ocasión.

Visión de una noche quieta, como el apacible río, que corre
[ calmado, lento, bajando en forma de zeta.
Como la débil cometa, que no puede en el vacío,
[ sostenerse sin el viento, que le da vida y la reta.
Luna de sangre violeta, de amores y desvarío, trastoca mi
[ sentimiento, dejando que su silueta,
en negras noches se meta, de intrusa, al pecho sombrío,
[ donde guardo lo que siento, sin que a nada me someta.

¡Quieta! ¡sola! ¡ineludible! ¡regia! como flor de abril, que
[ brilla en la inmensidad, cada día, más visible.
Hoy me resulta increíble, ser esa tonta infantil, que no
[ admire de verdad, su belleza irresistible.

¡Visible, es la lunación, que tiene en el plano astral y el
[ tiempo que ha de brillar, de acuerdo con la estación!
Canción al alma, sujeta, con los hilos de rocío, trenzados
[ de amor, y aliento, donde la voz, del poeta,
espeta y hace posible, con grácil tono sutil, la dulce
[ felicidad, donde todo era imposible.



Para ganar, hay que arriesgar


(Jotabé hexadecasilabo de doble rima)


Estoy más que convencida, que, cuando algo te propones
lo logras, y agradecida, te sientes, por mil razones.

Saber que tú, eres capaz, de llegar sola, a la meta,
hace que duermas en paz, una jornada completa.
Siempre triunfa el más tenaz, el que más se comprometa,
no el que se crea incapaz, si siente que algo lo reta.

Creo, son buenos los retos, porque te dan enseñanza
aunque te ponga en aprietos, su bendita adivinanza.

Tal vez, pierdas la partida, tal vez, no lo soluciones
pero, es remedio eficaz, aprender bien la receta
y le ofrezco mis respetos, que el que no arriesga, no
[ alcanza.



Mujer, que construye sueños


(Jotabé acróstico Sérmico hexadecasílabo de doble rima)


La belleza de la flor, se atribuye a la mujer.
Mujer, símbolo de amor, de luz y de amanecer.

Es fuerte, como el diamante, jamás dobla su rodilla,
Capaz, de un mínimo aguante, de darle molde a su arcilla.
De todo y más importante, lo que al mundo maravilla,
Ser mujer, y Dios, mediante, nacida de una costilla.

Alfarera de sus sueños, hechos con sus propias manos,
De sus más finos empeños, de sus anhelos arcanos.

Su coraza, ante el dolor, algunos le han de temer,
Propio de todo farsante, que condena y que mancilla.
Destino libre de dueños, y de tratos inhumanos.

Acróstico: La mujer, es capaz de ser alfarera de su propio destino.



Jugar con fuego


(Jotabé hexadecasílabo)


Quisiste cambiar el mundo, pero el mundo te cambió,
y aprendiste en un segundo, cada lección que te dio.

Como un gran rompecabezas, de esa forma lo veías
y llenabas tu cabeza, con algunas tonterías.
Te aferrastes a la vida, para ver si así podías
ganarle alguna partida, pero, no lo conseguías.

Mas no era cuestión del ego, ni el asunto era ganar,
era no seguirle el juego, mas, no pudiste parar!

Y hoy, con el dolor profundo, de quien siente que perdió
sabes que fuiste otra pieza, de un mundo de hipocresías,
porque el que juega con fuego ¡sabe que se va a quemar!



¡Arráncalo de mí!


(Jotabé dovigintasílabo de doble rima agudas)


Hoy vengo a confesarte mi pesar ¡lo mucho que lastima
[ este querer!
para que con tu amor, pueda sanar, la herida, que no deja
[ de doler.

Todo se me hizo gris, en derredor, y a todos, he tenido que
[ mentir,
viviendo, estoy tan solo en el temor, por algo que jamás
[ podrá existir.
¡Arráncalo de mí! y haz que el dolor no sea ya, un martirio
[ que sufrir
¡ayúdame! a olvidarlo por favor, o en paz, déjame al fin,
[ poder morir.

La vida, se me va pensando en él, y pido mi Señor, tu
[ compasión,
que seas de mi barca el timonel, que arranques de mi
[ mente esta obsesión.

Sé bien que solo tú, puedes salvar, lo poco que me queda
[ por perder
¡devuélveme la fe! ¡dame valor! o dame una razón para vivir.
porque yo, seguiré siéndole fiel, aunque el alma, no tenga
[ salvación.


(Jotabé ganador del Séptimo Accésit del XII Certamen Poético Internacional Rima Jotabé)



El recuerdo vivo


(Jotabem acróstico Jotárbico)


I

Mientras la noche caía,
Tocaba la luz, del día.

Su final, en la ribera,
Frente a la playa costera.
Él, llegó y sin más espera
Me vio, y llevó a su remera.

Miraba con dulce agrado,
Indulgente, enamorado.

Y en el mirar que tenía
Vi toda mi vida entera,
La que tendría a su lado.


II

Noche y día le adoré
En las alas de la fe.

Sus brazos me cobijaron,
Ojos, que nunca dejaron
Apagarse, lo que amaron
Y sólo a mí, me miraron.

Sin darme cuenta sentí
Antojos, que nunca vi.

Sus caprichos los amé
Pálidos, cuanto sangraron
Labios, con gran frenesí.


III

Rojos, del atardecer
En lo profundo del ser.

Un amor a barlovento
rostro sin vida ni aliento.
Sin lágrimas ni tormento,
sonrojos, que ya no siento.

Tomé su remera vieja
Su rumbo, sin una queja,

Mano con mano hasta ver
ya, la ruta donde enfrento
fría, una mar que me aleja.


IV

Con el recuerdo latente
un corazón vive y siente.

Amor que nunca se olvida
que es para siempre en tu vida.
Dolía, el alma transida
lo soporté malherida.

Cubrí en el tiempo la pena
ligeramente, serena.

Y aprendí a vivir doliente
a medias, no convencida,
Dios, conoce mi condena.


V

Le rogué porque no fuera,
pedí, para que volviera.

De promesas fue mi endecha
hinojos, por años hecha.
Por mi costumbre desecha
su fe, y por mi senda estrecha.

Alma en brazos de la suerte
y sentenciada a no verte.

Por mucho que yo, no quiera
la vida no tiene fecha,
mía, es mi vida y mi muerte.


Acróstico Jotárbico

(Jotabem)

Mientras tocaba su frente
él, me miraba indulgente,

y vi la noche en sus ojos
apagarse y sin antojos,
sus pálidos labios rojos
en un rostro sin sonrojos.

Tomé su mano, ya fría
con un amor que dolía.

Lo cubrí ligeramente
y a Dios, le pedí de hinojos
por su alma y por la mía.



A Dámaris y Mayra


(Jotabé hexadecasilabo de doble rima con estrambobe)


Afloran mis emociones, con sus bellas poesías
y sus felicitaciones, por mi cumple ¡amigas mías!

De una manera elegante, se muestran agradecidas
y eso es muy gratificante, mis dos amigas queridas.
En verdad, no hice bastante, pero, están tan convencidas
que agradecen ese instante, de punto, coma y medidas.

Me alegra tanto que yo ¡ya hasta me siento orgullosa!
aunque nunca se me dio, ser un poco vanidosa.

Con tales retribuciones, se cumplen las profecías,
y llevarán por delante, siempre un paso en las salidas
porque quien bien aprendió, nunca olvida alguna cosa.

Hoy soy feliz y dichosa,
al ver que en pocas lecciones, dominan las teorías
y ponen sus corazones, a prueba, todos los días.



Madre naturaleza


(Jotabé hexadecasilabo con estrambobe)


¡Oh, madre naturaleza, que nos brindas tu cobijo,
que adornas con tu belleza, cada rincón o escondrijo!

Reluce al sol, tu cascada, cayendo al río, ruidosa
y entre la ola, encrespada, la blanca sal, espumosa.
¡Hermoso, es el horizonte, con tonalidades rosa
y del trinar del sinsonte, la melodía armoniosa!

Tus espléndidos colores, nos traes, en primavera
y con ella, los olores, del campo que reverbera.

¡Oh, madre! por tu riqueza, siempre existirá un mal hijo
que con rabia exacerbada, su mano inescrupulosa
arrase plantas y flores, y fauna de tu pradera.

El bienestar de la esfera
depende de la entereza, del hombre a quien Dios, bendijo
pues, quien no tenga nobleza ¡solo es un pobre canijo!



Gracias a usted


(Jotabé hexadecasÍlabo de doble rima)


A usted ¡gracias! Juan Benito, doy, con la verdad más pura,
y con cariño infinito, le agradezco su finura.

A mí, muy en particular, me enamoró el Jotabé,
y empecé a jotabear, y hoy dejarlo no podré.
¡A todos, va a conquistar! eso ya, venir, se ve,
y se van a enamorar, igual que yo ¡bien lo sé!

Sin especificaciones, con sinceridad, le digo,
que, no existen las razones, para renunciar, amigo.

Y así, pongo por escrito, que la moderna estructura
es muy digna de admirar, y que con ella, encontré
la magia, entre mis renglones, que desde entonces, la
[ sigo.



Si por pintar fuera...


(Jotabé hexadecasilabo)


Pinto de color celeste, los espacios siderales,
y al sol, dorado, en el Este, detrás de los cafetales.

Pinto a mi Cuba querida, con sus ríos y palmeras,
¡las campiñas más floridas! la mar azul, sus riberas.
Con los trazos más arcanos, y en las distintas maneras
el dolor de los cubanos, pinto, por si no lo vieras.

Más no pinto la alegría, de mi Cuba, en color rosa,
pero, te la pintaría, por su gente y por hermosa.

Y aunque por pintar me cueste, perder hojas y tamales
¡pintaría! pues, la vida, te juzgará aunque no quieras
y me falta todavía por pintar ¡alguna cosa!



Un cuento sin final


(4 Jotabem con estrambote)


I

Pensando en la muerte, un día,
me pregunté si debía

acaso, en eso pensar,
o si reír o llorar
por algo que va a llegar,
o, qué se puede tardar.

Pensé también en la gente,
el qué dirán ¡qué se siente!

La verdad yo, no tenía
ni idea de qué esperar
de una muerte de repente.


II

En sí, no sé, ni qué quiera
para después que ya muera.

Que el infierno me persiga
¡o la bendición me siga!
Me libre de aquel que instiga
¡o me vuelva su enemiga!

¡Todos vamos a morir,
con gloria o sin porvenir!

¡Pelo suelto y carretera!
que el mundo sea el que diga
¡lo que tenga que decir!


III

Muy bien sé, que el que te quiere
ni critica ¡ni te hiere!

Aunque para el que se va,
lo que digan ¡igual da!
Nadie ha visto, ni verá,
si hay gloria en el más allá.

Si habrán muchísimas cobras
que se arrastren tras las sobras.

Y aunque al final todo muere,
la historia se encargará
de darle vida a tus obras.


IV

Entonces ¿por qué sufrir,
por lo que puedan decir?

Sacando muy bien la cuenta,
la gente, que es mala y cruenta
el chisme, tanto los tienta
que cuando no lo hay ¡lo inventa!

Vive la vida tal, cual
que es mejor, que pensar mal.

Nada vas a conseguir
ni aun, siendo la Cenicienta
de este cuento sin final.

¡Me da igual!
que hablen si quieren hablar
¡muerta no puedo escuchar!



¡Feliz Navidad, y Próspero Año Nuevo!


(2 Jotabés hexadecasílabos de doble rima)


I

¡Un mes, tras otro pasó! pensé, viéndome al espejo,
y su paso me dejó, arrugado el entrecejo.

Enero y febrero fueron, en mi familia querida,
los que más dicha nos dieron y alegría compartida.
Marzo, abril y mayo vieron, de las aguas su venida
y en junio y julio volvieron, la esperanza y fe, perdida.

Agosto, septiembre, octubre ¡meses de prosperidad!
y noviembre se descubre, cuál lumbre, en la oscuridad.

Diciembre a probar nos dio, de su vino más añejo,
por aquellos que partieron al más allá ¡a la otra vida!
y el manto de Dios, los cubre, por siempre en la eternidad.


II

Se han ido los doce meses, y aunque de nada me quejo,
no basta hacinar las mieses, en este mundo complejo.

Días de muchos matices, de alegría, cena y vino
¡de sanar las cicatrices!, ¡de unir almas y destino!
Ya al vecino, no maldices, ¡no te juzga ya, el vecino!
hoy tan solo le bendices ¡como un cura al peregrino!

Vuelve la natividad, del niño Dios, a quien llevo
en el alma, de verdad, y a negarlo ¡no me atrevo!

Y a ti, que aunque ateo fueses, te deseo en año viejo,
vivas tus días felices ¡qué nada te recrimino!
tengas Feliz Navidad y un buen próspero, Año Nuevo.



Mujer celosa


(Jotabé eneasîlabo con estrambote)


Es mi vecino Mijaíl,
alegre, apuesto y muy gentil.

Siempre su esposa, le reclama
si en las mañanas él, me llama.
No sé, que buscará esa dama,
con querer darnos mala fama.

No se da cuenta que su esposo
es hombre honesto y respetuoso.

Pero ella, dice que es candil
más de mi casa, y ¡nos difama!
con ese trato escandaloso.

¡Verdad, qué es engorroso,
todo este enredo, por su celo!
¡Aléjala! ¡mi Dios, del cielo!



Homenaje al poeta costarricense


(Jotabé hexadecasílabo de rima doble)


Lisímaco Chavarría, nació en un humilde hogar
un diez de mayo y traía, su estrella, para brillar.

A estilo renovador, pintó el campo por si acaso
no cantaba el ruiseñor, en la vereda, a su paso.
Un traje de soñador, se puso para el fracaso
y en versos le dio color, a su vida, hasta el ocaso.

Del poeta modernista, nace «Orquídeas» primero
y va creciendo su lista, con «El árbol del sendero».

Destella su poesía, desde el cielo, sobre el mar
y envuelve en su resplandor al poeta del parnaso,
como homenaje al artista, que hace eco en el mundo
[ entero.



Homenaje al hombre de hoy


(Jotabé hexadecasílabo de doble rima y versos franceses)


S
er el hombre de la casa ¡quién lleva, los pantalones!
es algo que aún traspasa, los umbrales, tradiciones.

Mas, siempre suelen haber, aquellos que en el hogar
son el hombre y la mujer, para a sus hijos criar.
Firmes son, en su deber, y enfrentan sin importar
el qué dirán o han de ser, ¡ni cómo lo han de juzgar!

«Valoro al hombre que lleva, la virtud, como un buen traje»
¡qué a vivir siempre se atreva, con frescura y con coraje!

Al final, la vida pasa, se lleva las emociones
y si algo pudiste hacer, que pueda un ejemplo dar
para bien de esta Era nueva, ¡mereces un homenaje!



El árbol de la vida


(Jotabé hexadecasílabo)


Junto al árbol de la vida, cierto día descubrí,
que sus raíces tenían, la escencia que vive en mí.

Es para mí, la familia, de Dios, una bendición
ella, es mi mayor reliquia, hayan goces, o aflicción.
Amo a todos por igual, sin ninguna distinción
porque sé, que el ser humano, tiene grande el corazón.

Las acciones mostrarán, la grandeza de tu ser,
dar amor es mucho más, que un derecho y que un deber!

Amo y conservo la fe ¡nunca negaré quien fui!
y olvidarme del pasado, para mí, no es una opción.
Las raíces de este ¡mi árbol! ¡nunca dejan de crecer!



¡La suegra soy yo!


(Jotabem con estrambote)


Como suegra ya no tengo,
con otra historia les vengo.

Tengo un yerno que me trata
cual fuera su madre, nata
y una nuera que me ata
muchas veces la corbata.

Así que el día que muera
sé, que mi yerno y mi nuera

me extrañarán, y convengo
en no ser la suegra ingrata,
sino ¡nadie me quisiera!

Si lo fuera,
cuando llegue el sueño eterno
dormiría en el infierno.



Mi relevo


(Jotabé hexadecasílabo de doble rima)


El alma llena de grietas, por el pasar de los años
trae a tu mente las metas, que has salvado y sus tamaños.

Los días de insensatez, hoy recuerdas con cariño
y aquella primera vez, en que usaste tu corpiño.
De mamá, su calidez, de papá, su tierno guiño
¡o cualquiera estupidez, que hayas hecho cuando niño!

¡Todas esas cosas llevo, cómo el regalo más tierno
y en el alma, las renuevo, con cada recuerdo eterno!

Y aunque tengas mil recetas, para olvidar desengaños,
será siempre la niñez, como un juguete de armiño
qué entregas a tu relevo, con celo, y gesto fraterno.



Un libro, el mejor legado


(Jotabé hexadecasílabo)


No hay nada como un buen libro, para quitar el estrés,
al leer, siento que vibro ¡de la cabeza a los pies!

Me pierdo en esos renglones ¡llenos de sabiduría!
y al son de las emociones, mejoro mi ortografía.
¡La biblia de Gutenberg! conocí y supe que un día
nació como un iceberg, qué fue el primero en la vía.

Libros digitalizados ¡ahora podemos ver!
¡los medios más avanzados! ¡los motores del saber!

De la ciencia en equilibrio, conocerás dónde estés,
de la salud, y del cosmo, ¡como de la economía!
«Un libro, es un gran legado, que nos ayuda a crecer».



Mi estomor


(Jotabem Jitanjáfara)


Qué disgústivo pasé
esta detar cuando entré

a la canicli sotor
con un soterri dolor
en el diomer estomor
que me retorció ¡qué horror!

La domequi que me vio
de curri curri mandó

un laxántico que fue
de película el ardor
¡qué al retrete estremeció!



¡Compre su libro aquí!


(Jotabé hexadecasílabo de doble rima continua)


Tal, y como comencé, ya he podido terminar
este libro en Jotabé ¡sin nada más qué agregar!

Y así, después de ultimar algún detalle pequeño
tanto, como revisar la ortografía, el diseño,
las medidas y ajustar la portada ¡con empeño!
de una vez, pude acabar antes de encontrar el sueño.

Resulta ser halagüeño, pero ¡su esfuerzo conlleva!
un trabajo donde enseño, parte de una rima nueva.

Y para aquel que se atreva, sin temor a improvisar
y se quiera asegurar, de su futuro ¡risueño!
¡compre el libro! y será el dueño, de un ejemplar ¡si lo lleva!



¡Seamos más hermanos!


(Jotabé hexadecasílabo)


¡Seamos más compañeros y más amigos leales!
¡que se escuchen los te quieros, cual si fueran madrigales!

El amor, es profecía, que devuelve la confianza,
aleja la duda impía, da equidad a la balanza.
Juntemos todas las manos y en una misma alabanza
demos gracias, como hermanos, a Dios ¡con mucha
[ esperanza!

Cuando a la palabra acudas, hazlo lleno de emoción,
porque si eres como Judas ¡pagarás por tu traición!

¡Seamos como alfareros, de las almas terrenales!
¡cultivemos la alegría, donde la desesperanza
se ha juntado con las dudas! ¡que la fuerza está en la
[ unión!



Un mensaje a la Calaca


(Jotabé hexadecasílabo de doble rima)


Vivito Juan, escapó, de esa guadaña maldita
y la calaca marchó, con su cara agachadita.

Por esta vez, no será, que esa extraña calabera
lo atrapé, porque él, está, bien avisado ¡a la espera!
Así qué ni vuelva ya, que por mucho que ella, quiera
a nadie se llevará, ni de adentro ni de afuera.

Qué coja su caminito, de regreso y nada oferte,
que el mal, se pasa solito con mucha fe, y buena suerte.

Además, de qué bebió, tres copas, de agua bendita
en la iglesia de Alcalá, pero en caso de que muera,
este santo Juan Benito ¡se regresa de la muerte!



¡De Cuba a París!


(Jotabé hexadecasílabo de doble rima continua)


Aunque ya tengo el boleto para subir al avión
necesito un amuleto, más bien ¡un buen empujón!

Tan grave es la situación, que a mi Cuba, le acarrea
que un viaje en esta ocasión ¡es una dura tarea!
Soñé ver el malecón, cuando baja la marea,
ir al Morro, o algún ranchón ¡pero es todo una odisea!

¡Qué mi familia me vea cuando vuelva de París!
y para el que no me crea ¡que visite mi país!

Otro pasaje es un reto, ¡pero no tengo otra opción!
y viajar es la ilusión, que mantendré ¡cómo sea!
aunque duerma en la azotea, de la parroquia de Asís.

 
     
   
     
 
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